por Social TV | Publicado el 19 de enero de 2018

+972 Magazine

Los residentes palestinos del Valle del Jordán comparten sus experiencias personales de lo que ha significado la vida bajo ocupación para ellos. Primera de dos partes.

Iman Abusrur explica cómo aún una lesión tan simple como una pierna rota puede complicarse cuando la clínica más cercana está a 45 km de caminos en muy mal estado:

A diario, Khulusi Haj Muhammed visita su devastada casa familiar. No puede conseguir un permiso para reparar el techo de su casa colapsado. Anhela la paz para vivir los años que le quedan de vida con dignidad:

Ahmed Ghawanmeh habla sobre la diferencia entre su poblado, Jiftlik, y los asentamientos israelíes vecinos y el sentimiento de humillación y opresión que se siente al vivir a la sombra de la ocupación:

Khaled Handomh explica lo que sucede cuando un residente de al-Jiftlik quiere encender un aire acondicionado en verano o cuando una mujer en trabajo de parto debe pasar por un puesto de control para llegar al hospital:

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Artículo original del Independent

por Ethan Bronner                                                    Trad. Pamagal

El corresponsal de inteligencia Ronen Bergman convence a agentes de la Mosad, Shin Bet y personasl militar para que divulgen sus historias sobre asesinatos patrocinados por el estado.

El libro declara que el país ha utilizado asesinatos orquestados en lugar de guerra. Foto de Shutterstock.

Pasta dental envenenada que se lleva un mes para terminar con la vida de su objetivo. Drones armados. Teléfonos móviles explosivos. Llantas de repuesto con bombas a control remoto. Asesinatos de científicos enemigos y descubrimiento de amantes secretas de clérigos musulmanes.
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Artículo original de AlJazeera

por Ylenia Gostoli                                                                        Trad. Pamagal

PayPal, Google y Airbnb han sido acusados de limitar los servicios a los palestinos en los territorios ocupados [Maurit Antin/EPA]

A medida que los gobiernos de todo el mundo utilizan cada vez más internet para reprimir la disidencia, manipular la información y controlar el acceso, la idea de la web como un espacio democrático y de libertad ha sido debilitado casi por completo. Leer el resto de esta entrada »

por Roland Nikles  20 enero 2018                                       Trad. Pamagal

Mondoweiss

En Sovereign Jews: Israel, Zionism, and Judaism, Jacobo Yadgar explora los caminos por los cuales el pensamiento sionista e Israel como estado hacen frente a las tradiciones judías que los precedieron. La soberanía judía moldea la identidad judía en israel, con profundas implicaciones para los no-judíos en israel y para la identidad de los judíos tanto en israel como en la diáspora.

Identidad judía pre-religiosa

La “religión”–como algo interno y privado– es un concepto que apareció durante el Renacimiento y la Ilustración junto con la noción de “estado nación” y “secular”, dice Yadgar. (Para un poco más de información sobre esto, vea mi publicación anterior aquí). Durante la mayoría de la existencia judía, el judaísmo fue público y político, no religioso y privado como en el sentido moderno.

Cuando pensamos en el culto de sacrificio de los israelitas centrado en el Templo de Eretz Yisrael, vemos una práctica que era pública, comunitaria y política. Durante el ascenso de los Askenazi (500-1,000 e.c), dice Norman Cantor, vemos una comunidad judía que se hizo rica y poderosa y que combinó la condición de pueblo, el cumplimiento de la ley judía y la política. Por 500 años, los judíos tuvieron el virtual monopolio de la banca y el crédito en Europa Occidental. Los judíos se convirtieron en el gremio de los grandes comerciantes y financieros de principios de la Edad Media. Esta comunidad judía estaba gobernada por una estrecha élite rabínica-capitalista, dice Cantor. Las familias ricas de banqueros y comerciantes se casaban con prestigiosas familias de rabinos y juntos, esta élite, impuso la ley judía en la comunidad judía. ¿Cuál era la identidad de estos primeros judíos askenazi? Veían a su comunidad local como a sus gobernados, mantenían (y eran mantenidos) separados del cristianismo que los rodeaba y estaban guiados por la élite rabínica capitalista. Al mismo tiempo, deben haberse sentido en conexión con otras comunidades semejantes alrededor de Europa Occidental y alrededor de la cuenca del Mediterráneo, todos acatando la misma ley judía (halakha) y ligados a través de una vasta red de comercio y regulaciones rabínicas. El judaísmo en la Edad Media era público y político, no un asunto individual, de fe privada.

La calidad pública, política y comunitaria del judaísmo sólo se fortaleció cuando los judíos perdieron el monopolio en la banca y las finanzas en el siglo 11 y las fortunas judías decrecieron por un aumento significativo del anti-semitismo* cristiano. Los judíos fueron expulsados de Gran Bretaña en 1290 y no se les permitió regresar  sino hasta 1657; fueron expulsados de Francia en 1306; de España y Portugal en 1492.

Y cuando los judíos se mudaron a Alemania y a las tierras orientales de Polonia, Lituania y Galicia, el yiddish se convirtió en su idioma en común. El aislamiento y la separación con las comunidades cristianas que los rodeaban así como la observancia de la ley judía, se intensificaron. El vínculo de la gente se fortaleció.

En el Talmud, dice Yadgar, los rabinos relatan que después de la caída de Jerusalén en el 70 e.c., Dios ordenó que su pueblo aceptara la vida en el exilio y que de forma obediente se sometiera a vivir bajo la soberanía extranjera. La ausencia de soberanía se convirtió en un pilar del pensamiento político judío. Esta tradición rabínica del exilio destacó la ley judía como la base de la identidad judía: ley, que gobierna cada aspecto del individuo y de la vida en comunidad.

A través de la Edad Media esta identidad comunitaria, política pero no soberana, basada en la observancia del halakha, una cultura y un idioma Yiddish cada vez más compartido sirvió como una identidad colectiva judía.

El reto de la Ilustración

Al inicio de los siglos 12 y 13, Europa Occidental vio un gran resurgimiento de la filosofía aristotélica y la ciencia que finalmente florecieron en el Renacimiento y la Ilustración. Un siglo de guerras religiosas provocadas por la Reforma terminaron en 1648 con la Paz de Westfalia dando lugar a los modernos estados nación y a la idea de la soberanía territorial.

El concepto moderno del estado nación europeo, “más allá de reafirmar el monopolio del estado sobre el uso de la violencia”, dice Yadgar, se esfuerza para crear y preservar “una total identificación entre soberanía, territorio e identidad.” Las personas que viven dentro de los límites del estado se convierten en ciudadanos y su identidad se ve envuelta con el estado.

Para lograr esta combinación de soberanía, territorio e identidad, el estado se hizo secular y la iglesia subordinada al estado. El cristianismo se transformó en “religión:” algo privado e interno un impulso separado y distinto de las actividades seculares de la política y la economía. La esencia de esta religión es la creencia, la fe. Permite a la gente ser católica o protestante (y por ahora Budista. Musulmana, Hinduísta, Wiccan (1), brujos o ateos) y todavía ser leal francés, inglesa, alemán o americana al mismo tiempo.

La identidad judía, basada en su piedra angular de halakha y la lealtad a la tribu gobernada por una élite rabínica-capitalista, no era fácilmente adaptable a este estado nación moderno con su trinidad de soberanía, territorio e identidad.

Convirtiendo el judaísmo en religión

El haskala alemán (o ilustración) dice Yadgar, buscó resolver esta tensión entre la adhesión a la ley judía y la lealtad al estado-nación al reconstruir el judaísmo como un asunto personal y político que no toca la esfera pública. Moisés Mendelssohn dio una nueva disposición a la ley judía como religión. El estado, argumentó, es por definición la parte que trata con el poder y la violencia, mientras la religión, en el verdadero sentido del término, no lo hace. Ya que el judaísmo no trata con poder, dice Mendelssohn, no impide la lealtad al estado. Al girar el judaísmo hacia la religión, Mendelssohn allana el camino para una asimilación exitosa de los judíos dentro de las modernas naciones estado europeas no judías.

El movimiento reformista judío en Alemania, y después en los Estados Unidos, apunta Yadger, resolvió cualquier tensión entre el compromiso a la ley judía  y el compromiso a la nación-estado secular al renunciar, en términos prácticos, a la ley judía. Firmemente leal a la nación-estado, el movimiento de reforma reinterpretó el judaísmo como un logro espiritual cuya esencia es apolítica, la religión.

La ortodoxia fue una reacción. Sin embargo, dice Yadgar, la ortodoxia acepta la premisa básica de Mendelssohn de que el judaísmo es una religión que de ninguna manera entra en conflicto con el moderno estado-nación. La ortodoxia enfatiza toda la naturaleza que abarca el judaísmo. Sin embargo, también acepta que el judaísmo, y especialmente la ley judía, son por definición no políticas. La ortodoxia está de acuerdo con Mendelssohn en que la religión judía no es coercitiva y se preocupa sólo por el corazón y la mente.

Pero la ortodoxia, a diferencia de la Reforma, es anti-asimilación. Su auto impuesto sentido de separación del resto del mundo de identidades judías–sin mencionar el mundo secular– está basado en un distintivo marco conceptual cristiano occidental, uno constituido con nociones de “fe”, “espiritualidad” y la distinción entre “teología” y “política”. “La ortodoxia es en cierto sentido la más moderna de lo moderno del judaísmo al verse a sí misma como una religión a la manera del modelo protestante alemán,” asegura Yadgar (citando a Batnitzki).

Sionismo como el nuevo judaísmo

Si el haskala tomó la identidad del judaísmo y lo convirtió en una religión con objeto de incorporarse a las nuevas naciones estado europeas, el sionismo tomó esta religión y la convirtió en una herramienta del (moderno) estado-nación de los judíos.

Considere esta opinión de Shlomo Avineri y vea si lo que dice, es:

“El sionismo…substituye la auto-identidad secular de los judíos como nación por la auto-identidad tradicional y ortodoxa en términos religiosos. El sionismo no es sólo una reacción de un pueblo a la persecución. Es una cruzada por la auto-determinación y liberación bajo las condiciones modernas de secularización y liberalismo.”

Damos por sentado, dice Yadgar, que el sionismo es una revolución en la identidad judía. Los primeros sionistas que se asentaron en la tierra y construyeron israel eran militantes laicos. El Secularismo, desde su punto de vista, era un desarrollo natural de la raza humana hacia la razón, racionalidad e ilustración. Pero el sionismo era su nueva religión.

Y de hecho, si vemos a nuestro alrededor, vemos que la mayoría de los judíos en los Estados Unidos perciben su judaísmo más como un asunto de cultura y linaje que como una religión; dos tercios dicen que no es necesario creer en Dios para ser judío; un fuerte minoría no creen en Dios; y la mayoría no sigue el halakha de manera significativa. Ver Pew (2013). Los judíos israelíes no son significativamente diferentes (Pew 2016). Esto debilita cualquier noción de una observancia compartida de la ley judía dada por Dios como la piedra angular de la identidad judía. Israel, y el holocausto como su justificación, se ha convertido en la nueva piedra angular del judaísmo.

Con la secularización, dice Yadgar, la identidad judía perdió su posición normativa y pública. La observancia de la ley y kehilla (comunidad judía) que sirvió como un enfoque normativo de la existencia judía, no podía seguir haciéndolo después de la Emancipación y la Haskala. Una vez que los judíos se emanciparon, al menos en parte, del marco religioso tradicional en asuntos de práctica [mitzvoth y creencia], se vieron obligados a inculcar un nuevo significado público en su ser.

El sionismo brindó ese significado al construir una alternativa secular a la colectividad judía en la forma del estado-nación judío. Como lo dice Avineri:

“El estado de israel devolvió la dimensión normativa y pública a la vida judía. Sin que esto nunca haya sido definido, y tal vez no pueda ser definido, puede decirse que ser judío significa–más que cualquier otra cosa–sentir apego al estado de israel.”

Hoy, señala Avineri, no hay una idea o una institución “alrededor de la cual todo el pueblo judío pueda unirse, excepto israel.” El estado surge en el mismo corazón de la existencia del pueblo judío, dice Yadgar, como el único agente que inspira un contenido significativo dentro de la colectividad judía y permite a los judíos permanecer como “pueblo” cohesionado. La unidad judía emerge como dependiente del estado de israel. Pero es una perversión del judaísmo.

No sólo un estado secular: Abandona la trinidad de soberanía, territorialidad e identidad

Al construir el estado de israel, el sionismo se ha desviado de la trinidad de la Ilustración de soberanía, territorio e identidad: en Israel, la soberanía y el territorio no son coextensivos con la identidad.

El estado israelí ha forjado una identidad nacional judía, no una identidad nacional israelí. Lo ha hecho, en parte, manteniendo un registro de población que registra “judío” como “nacionalidad.” La Suprema Corte israelí ha aceptado el desafío de los ciudadanos judíos que han deseado tener su nacionalidad registrada como “israelí,” y la corte concluyó que no hay tal cosa como “nación israelí”. En otras palabras, se auto-identifica como el estado de los judíos, no de los isrelíes. El dominio de los rabinos ortodoxos en israel, sugiere Yadgar, está íntimamente ligado con este proyecto sionista. El estado afirma su soberanía sobre todos los israelíes y sobre el territorio, pero sólo algunos israelíes (judíos) son verdaderos súbditos de este estado.

Lo que el registro hace, dice Yadgar, es señalar que el judaísmo no es sólo una religión sino fundamentalmente una nacionalidad. Esta nacionalidad judía está separada por, y es superior a, la pertenencia “religiosa” judía. El registro permite permite al estado a distinguir a los judíos de los no judíos y a poner en práctica la preferencia de los primeros sobre los segundos. Esto deja a 20% de ciudadanos israelíes no judíos–sin mencionar a los 4.3 millones de palestinos viviendo bajo ocupación–aislados del carácter nacional del estado.

El estado mantiene su identidad judía al usar símbolos, fiestas nacionales, el Shabat, la educación, la publicidad, los medios y el ejército como agentes socializadores o de promoción. Los palestinos son sistemáticamente excluidos de esta socialiación. El control rabínico ortodoxo sobre sobre los eventos del ciclo de vida, las leyes kosher, la inmigración y la conversión, ayudan a evitar la formación de una identidad nacional para los no judíos.

El grado de éxito que el estado ha logrado con esta socialización es evidente en el sondeo de Pew. El estudio de Pew de judíos israelíes (3/16) revela que el 79 por ciento de los judíos israelíes dicen que los judíos merecen trato preferencial en israel. Los judíos israelíes informan universalmente (97%) que se sentirían incómodos si su hijo se casara con un ciudadano árabe palestino de Israel. Casi la mitad (48%) están “totalmente de acuerdo” en que los árabes deberían ser expulsados o trasladados de israel. Estos puntos de vista no son desafortunados accidentes de política transitoria de derecha. Reflejan el grado que israel se ha desviado de la trinidad de la ilustración de soberanía, territorio e identidad.

Es una perversión del moderno estado nación.

Estatismo del judaísmo y estatismo judío

Un corolario del estado para mantener el carácter judío, dice Yadgar, es que los judíos que están esencialmente liberados de la autoridad de las tradiciones judías, que ignoran cómodamente esa tradición, e indiferentes hacia ella, son no obstante capaces de mantener una fuerte identidad judía a través de una lealtad a israel como “estado de los judíos.” Levantando en alto la bandera del nacionalismo, los judíos seculares pueden sentirse parte del pueblo, sugiere Ahad Ha’am. Esto es cierto tanto para los judíos de israel como para los judíos de la diáspora, y puede explicar porqué los grupos sin ánimo de lucro enfocados en israel son los más grandes receptores de la filantropía de los judíos estadounidenses.

El estado de israel, sugiere Yadgar, adoptó una teología nacional basada en un mito étnico (sangre tipo J y linaje) como un sustituto para la mitología tradicional del pueblo judío basado en un pacto con Dios. No es accidente que Richard Spencer–un vocero del movimiento estadounidense de derecha alternativa–haya visto con admiración el ejemplo israelí.

El famoso ensayista y novelista israelí A.B. Yehosha ha dicho que “un sionista es una persona que acepta el principio de que el estado de israel no pertenece sólo a sus ciudadanos, sino al pueblo judío en su totalidad.” No se tiene que cumplir con el mitzvoth, o creeer en Dios, o saber nada acerca de la tradición judía para pertenecer a este sionismo judío. Bajo la extraordinariamente amplia Ley del Retorno, se les puede otorgar la ciudadanía al aterrizar en israel si se es judío (nacido de madre judía) o ser hijo o nieto de un judío, o esposo de cualquiera de estos. Ven, “porque tú eres sólo mitad judío en la diáspora,” dice Yehoshua, y en cuanto llegues el estado te brindará el contenido de tu judaísmo en bandeja de plata. No necesitas levantar un dedo.

El estado, al mantener un personaje judío presidido por ortodoxos, cumple la misma función que los sacerdotes del templo de la antigüedad: los judíos llevaban sus sacrificios a los sacerdotes del templo y éstos se hacían cargo del resto. Pero en caso del moderno estado de israel, los sacrificios traídos por los judíos, por lo demás perfectamente liberales, son los derechos políticos, los derechos civiles y los derechos humanos de los palestinos a quienes se les niega una participación igualitaria en este estado y a quienes se les niega una identidad nacional en este estado.

* El autor habla de anti-semitismo, pero supongo que se refiere a anti-judaísmo; aunque tal vez también había un anti-semitismo en el que incluye a los árabes. N. del T.

(1) También llamada hechicería pagana es un movimiento religioso desarrollado en Inglaterra a mediados del siglo XX. N. del T.

Video tomado de YouTube

Tienes que visitar Palestina para entender los océanos de injusticia que han tenido lugar por tanto tiempo. Pero si no puedes ir, entonces este corto filme te lleva en un viaje metafórico y para saber más visita la página http://www.oceansofinjustice.com/r-ytd

 

Artículo de Crónica Popular

por Ramón Pedregal Casanova

Debemos expropiar discretamente la propiedad privada en el Estado que nos sea asignado. Trataremos de empujar más allá de la frontera a la población más pobre, procurándole trabajo en los países de tránsito y negándoselo en nuestro país. (…) tanto el proceso de expropiación como el desalojo de los pobres se deben llevar a cabo con discreción y cautela”.

(Entrada del diario de Theodor Herzl, fundador del movimiento político sionista. La cuestión oculta y otros textos. Edición de Sergio Pérez Pariente. Bósforo Libros).

A los 17 años de mi vida empecé el primer contacto con la causa palestina, en 1968, un año después de la derrota de los países árabes. Recuerdo los bombardeos y ametrallamientos de la aviación sionista. Desde entonces se han sucedido, día tras día, los asaltos del sionismo al pueblo palestino. Panfletos, movimientos sociales, resistencia, siempre haciendo frente a los terroristas que llevan la guerra por tierra, mar y aire al pueblo palestino. En el escenario de guerras de ocupación sionista y resoluciones de la ONU que los ocupantes han incumplido sistemáticamente, la 181 se refiere a la creación de dos Estados, escenario de tensión y sangre, de muertos, heridos y detenidos, la víctima ha sido siempre Palestina y el pueblo palestino.

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Campo de refugiados en Jaramana, Damasco, Siria

Asistí a invitaciones para conmemorar la Nakba, término que como europeo no entiendo, porque veo que no damos con la interpretación correcta, ni encuentro una interpretación que no ofrezca duda. La Nakba fue más que un tsunami. La Nakba es una locución que toca tierra como expresión psicológica de dolor infinito que se agarra a lo más profundo del ser, es un término que desborda el de “desastre”, es más que la “invasión militar” de otra tierra. También traspasa el término “limpieza étnica”, porque eso va contra los objetos físicos.

Por eso el 15 de Mayo de 1948 es una fecha de algo más grande y más importante, más desgarrador, más injusto, tanto para el pueblo palestino como para todos los pueblos, porque es el triunfo del colonialismo sobre el espíritu de libertad. La creación del Estado sionista de Israel conllevaba la expulsión de la población autóctona de Palestina y el robo de todos sus bienes; el inventario más modesto recoge que los sionistas destruyeron más de 480 poblaciones, “se apropiaron de más de 45.000 viviendas, 7.000 comercios con sus existencias, 500 talleres y fábricas industriales con todos sus medios de producción y más de 1.500 almacenes”. También en el campo había que contar los utensilios y maquinaria como tractores y bombas de agua, las cosechas de todo tipo como aceitunas, tabaco, cítricos y frutos en más de 320.000 hectáreas, además de los animales de granja como ovejas, gallinas, etc. Había que añadir al botín los depósitos bancarios y, evidentemente, la tierra y el agua. Para legalizar y facilitar la apropiación del botín se aprobó la ley del “ausente”, que perdía sus derechos de propiedad por el hecho de haber escapado a la violencia de la guerra, o de la Hagana y las milicias sionistas. En ocasiones el “ausente” se había refugiado en lo que ya era Israel, y estaba tan presente que intentaba incluso volver a comprar o arrendar lo perdido. Y, evidentemente, las reclamaciones de los refugiados en el exterior del nuevo Estado se evitaron negándoles su derecho al retorno, hasta la actualidad”. (La cuestión oculta. Bósforo libros).

Los sionistas expulsaron más allá de las fronteras de Palestina a 800.000 palestinos, número que ha ido aumentando hasta alcanzar hoy más de 5.000.000 (cinco millones). El Estado sionista se creó sobre tierra palestina con la mayor parte de su población expulsada, que fue a recogerse en campos de refugiados. Sobre ese crimen se levantó el proyecto del gran capital judío: el sionismo. Ganó su proyecto colonialista, racista, expansionista, chovinista y destructivo de Palestina, de la región árabe y de todo el planeta, porque es enemigo de todos los pueblos. El colonialismo, que iba perdiendo espacios en el mundo con el triunfo de las luchas de liberación, de nuevo se puso en marcha con la recolonización de Palestina. Para el proyecto de los ocupantes unieron a los pensadores sionistas, al gran capital judío en Europa y a un aliado (Gran Bretaña), y planificaron la emigración a Palestina. Estos puntos se llevaron a cabo bajo el mandato británico y con la colaboración de la reacción árabe.

04_02_Nakba Cartel

PLAZA DE LA NAKBA En memoria de la expulsión de 800,000 palestinos y de la destrucción de 532 pueblos en 1948 por el criminal de guerra Ben Gurión para la creación del estado de israel

1948 es el año del triunfo del nuevo colonialismo, el primer paso del sionismo en Palestina. En 1948 nace un Estado monstruoso, deforme, que segrega la invasión, el desarraigo, los asentamientos y el racismo. Ese Estado deforme es un plus de extremismo que hoy se refleja en su gobierno de extrema derecha, y a su vez es el reflejo de los intereses de los gobiernos de EEUU y Europa, coordinados para impedir el retorno del pueblo palestino a su tierra.

El gobierno de Israel también segrega su racismo sobre los judíos negros que llegan de Etiopía tratándolos como ciudadanos de 3ª clase, son un colectivo al margen de las leyes económicas, sociales, políticas. Ni Israel, ni EEUU, ni Europa son capaces de eliminar su racismo ante los negros judíos de Etiopía, ni en estos 67 años ante los palestinos que quedaron, y que son tratados como ciudadanos de 4ª clase: los someten a la violencia continua, a su odio y a su represión, destruyen sus pueblos, los separan con un muro, los explotan, empezando por los niños, y les dejan sin derechos. 67 años de persecución. A la vista del mundo tienen a 1.800.000 palestinos y palestinas prisioneros en Gaza. Además, secuestran el dinero de la Autoridad Palestina, provocan a la población con ataques constantes, no se salva ni la infancia, saquean las escasas tierras palestinas, siembran la geografía de Cisjordania de asentamientos ilegales…

Por eso el pueblo palestino, su movimiento de liberación, sus representantes, sus amigos, tenemos el deber moral de hacer una valoración seria para enfocar nuestra labor de solidaridad y lucha ante el desastre de la Nakba que hoy continua, pues siguen expulsando al pueblo nativo de sus casas, de sus tierras, robando sus medios de vida, prohibiendo sus movimientos en el interior de Palestina, y la vuelta de los refugiados a sus país. La Nakba es la victoria del sionismo y el imperialismo, pero no sólo sobre el pueblo palestino, sino sobre todos los pueblos del mundo. En esta hora, en este 67 aniversario no puede faltar la solidaridad con el pueblo palestino, ejemplo universal de resistencia al colonialismo.

Artículo de The Palestinian Information Center                 Trad. Pamagal

Israel no pagará la compensación de “víctimas del terror”, a Ahmed Dawabsha, un niño palestino cuyos padres y hermano fueron asesinados en un ataque de incendio provocado en 2015 llevado a cabo en su casa por colonos israelíes, le dijo el ministro de guerra Avigdor Lieberman a un miembro de la Knesset en una correspondencia oficial sobre el asunto.

Ahmed Dawabsha

Ahmed Dawabsha. Foto de Palestine News Network

Escribiendo a la Lista Conjunta (Árabe) MK Yousef Jabareen en respuesta a una pregunta sobre por qué Ahmed ahora en orfandad no ha recibido todavía dinero de israel, Lieberman dijo que el niño de 6 años, quien fue gravemente herido en el ataque, no califica como “víctima de terrorismo” y por lo tanto no recibirá compensación.

De acuerdo con el diario Times de Israel, la ley actual estipula que israel debe compensar a los israelíes afectados por el terrorismo, pero no aplica a los palestinos “quienes no son ciudadanos o residentes de israel,” escribió Lieberman.

En enero de 2016, el entones fiscal general Yehuda Weinstein rechazó una petición de Jabareen para Dawabsha para ser reconocido como víctima de terrorismo.

“La compensación debería ser un derecho, no un regalo,” declaró. “El estado debe darle una compensación completa debido al severo incidente que ha sufrido.”

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Familia Dawabsha, excepto Ahmed. Foto de Palestine News Network.

Jabareen dijo que ahora la familia deberá “recurrir a los tribunales” para buscar tanto reconocimiento como compensación para Dawabsha.

Dos casas en Duma, al sur de Nablus, fueron incendiadas en el ataque del 31 de julio. En el ataque, Ali Dawabsha, de 18 meses fue quemado vivo y su padre Saad Dawabsha, su esposa Riham y su hijo Ahmad, que tenía cuatro años en ese momento, tuvo heridas muy críticas. Saad murió en agosto y Riham en septiembre. El único miembro sobreviviente de la familia, Ahmed, tuvo meses de tratamiento por severas quemaduras.

Respondiendo a la carta de Lieberman, Jabareen acusó al ministro de guerra por implementar una política racista hacia los palestinos.

“La postura del ministro de defensa está basada en la discriminación racial,” Jabareen dijo en una declaración. “Si estuviéramos hablando sobre los colonos judíos heridos por palestinos, las víctimas hubieran recibido compensación automáticamente.”

El ataque causó indignación masiva en los territorios de la Palestina Ocupada y alrededor del mundo.

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Amiram Be-Uliel. Foto de Wallwritings

En enero de 2016, un colono israelí de 21 años, Amiram Be-Uliel, y un menor de 16 años, cuyo nombre no se divulgó, fueron acusados por llevar a acabo el ataque terrorista en Duma.

Artículo de The Palestine Chronicle

por el Comité Palestino Nacional del BDS               Trad. Pamagal

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Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Secretaria Ejecutiva Rima Khalaf renucnió bajo presión de los funcionarios después de que el informe de la ESCWA llamó a israel un ‘estado de apartheid’ (Foto: Muhammed Ali Akman, Anadolu, vía MEMO)

La dra. Rima Khalaf, directora de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia occidental (ESCWA), renunció a su puesto después de la presión de EU e israel sobre su informe emitido esta semana por ESCWA documentando las políticas de apartheid israelíes hacia el pueblo palestino y alentando el apoyo al movimiento de base al boicot, desinversión y sanciones (BDS) por los derechos y la libertad de los palestinos. Leer el resto de esta entrada »

Artículo The Intercept

por Glenn Greenwald (18marzo 2017)                                            Trad. Pamagal

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Foto: Evan Vucci/AP

El miércoles, una agencia de la ONU publicó un informe notando que “israel ha establecido un régimen de apartheid que controla al pueblo palestino como un todo.” Ayer, la autora de ese informe que ha trabajado como Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental (UNESCWA) desde 2010, Rima Khalef, renunció después de que la administración Trump, trabajando en conjunto con israel, presionó al Secretario General de las Naciones Unidas para exigir que retirara el informe. Leer el resto de esta entrada »

por Mondoweiss

Scott Roth y Phil Weiss                                                Trad. Pamagal

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Oficinas centrales del New York Times

En los últimos días el New York Times ha publicado varios artículos de opinión desde el punto de vista israelí o sionista estadounidense. No hemos visto nada sobre los palestinos. El pasado miércoles tocaron fondo. Junto con Tom Friedman instando a Donald Trump a “salvar a los judíos” de la división en israel, el Times publicó una pieza titulada, “La opinión de un colono sobre el futuro de israel” por Yishai Fleisher, vocero internacional de la comunidad de colonos ilegales en Hebrón. Leer el resto de esta entrada »