Nota en inglés: http://www.huffingtonpost.com/sara-elyafi/peace-in-the-middle-east-_b_5756390.html?ncid=txtlnkusaolp00000592

Por: Sara El-Yafi                                                                      Trad. Pamagal

Estimado Sr. Voight:

La gente me sigue sacando el tema de la carta que escribió cuatro semanas atrás donde usted condena a Javier Bardem y a Penélope Cruz a “colgar sus cabezas de vergüenza” por ponerse en contra de la reciente guerra de Israel en Gaza, y es por esto que escribo esta carta aunque sea un mes después. Claramente tocó las fibras de muchas personas con su apasionado castigo para estos dos actores antibélicos – actores españoles, puedo añadir; ex colonialistas que una vez ocuparon y después perdieron un continente entero. Seguramente están celosos de Israel quien, a diferencia de ellos, no ha perdido ninguno de sus territorios ocupados.

Sólo una broma.

Mi nombre es Sara El-Yafi, y vengo en paz. No estoy aquí para predicar, o intentar descalificar a un actor por tener una opinión controversial acerca de asuntos extranjeros, pero estoy aquí para explicar qué pasa cuando uno explota este difícil conflicto con afirmaciones infundadas desde una plataforma pública. Lastima a todos.

Aunque que estoy familiarizada con el discurso israelí debido a mi trabajo, tengo un problema con su carta, sr. Voight. El problema no es que sea una carta pro sionista, sino que es una carta pro sionista que corrompe el diálogo. Supongo que la historia no es su fuerte porque no sólo la mayoría de su texto es incorrecto, sino que con todo su empeño expone falsamente una historia que aún los sionistas desean enterrar. Irónicamente, usted le hizo un daño a Israel al equiparar torpemente su postura pro-israelí con aquella de prejuicio y discriminación. Esto está mal. Estoy aquí para explicar estos peligrosos errores que impiden que alguna vez podamos descansar de este conflicto en los brazos de la paz.

Aquí hay una lista de las cosas que usted erróneamente representó y que no debía mencionar otra vez si realmente le importa la seguridad de Israel y la búsqueda de la paz:

1. No hable engañosamente acerca del Plan de Partición de la ONU porque carga con el peso de la ilegitimidad. Le duele a ambas partes.

En su carta, usted expone “En 1948, la ONU ofreció al pueblo judío una porción de tierra.” ¡”Ofreció”! Creo que usted no entiende los poderes de la ONU, sr. Voight. La ONU no puede “ofrecer” ninguna porción de tierra a nadie, ya que no tiene jurisdicción sobre la tierra en ninguna parte; esto no sólo sería ilegal, sino completamente imposible en el derecho internacional. Lo único que la ONU puede hacer es emitir “resoluciones” a través de su Consejo de Seguridad o de la Asamblea General recomendando acciones, pero las recomendaciones de la Asamblea General no son ni siquiera jurídicamente vinculantes. Con ese espíritu, lo que la ONU hizo en 1947 fue adoptar una resolución recomendando la adopción del plan propuesto por su Comisión Especial sobre Palestina (UNSCOP) para la partición de Palestina en dos. Piense en las NU como en un terapeuta de parejas; el terapeuta puede recomendar que una pareja se divorcie, pero el terapeuta no puede poner en marcha el divorcio. Y para que el divorcio tenga lugar, ambas partes tendrían que consentirlo en primer lugar, Así, para que Palestina hubiera sido partida, tanto judíos como árabes tenían que haber aceptado el plan de partición, pero los árabes vehementemente lo rechazaron lo que posteriormente dejó la resolución de la ONU inválida. Pero, de cualquier manera, los sionistas procedieron a declarar la independencia forzada del estado judío en 1948 en territorio palestino, y por consiguiente, Israel fue considerado un estado ilegítimo por el derecho internacional porque los líderes sionistas no tenían un mandato legal para su declaración de la existencia del nuevo estado de Israel. Eventualmente Israel obtuvo su legitimidad oficial cuando fue admitido a las Naciones Unidas como estado miembro en 1949, pero 17 por ciento de los estados miembros de la ONU no lo reconocieron y aún hasta el día de hoy, no lo reconocen como gobierno legítimo. Todo debido al Plan de Partición, así que es mejor no citarlo.

2. No saque el tema de la Declaración Balfour porque la mayoría del texto no ha sido respetado por los mismos israelíes, y hay una “Declaración Balfour” árabe que puede socavarla. Le duele a ambas partes.

Usted dijo “[Palestina] fue destinada para los [judíos] en 1921.” Hay tres errores en esta frase de ocho palabras, sr. Voight. Primero, tiene la fecha incorrecta; fue en 1917. Segundo, ¿cómo le hace uno para “destinar” una nación? ¿Destinada por quién? ¿Por Gran Bretaña? ¿Qué derecho tiene Gran Bretaña sobre una tierra que ni siquiera gobernaba en 1917? ¿Y por cuál mérito otorgado puede un hombre “prometer” el total de una tierra extranjera a un pueblo extranjero? Ninguno. Ningún vocero israelí respetado habla públicamente acerca de esto para defender a Israel, porque hay grandes lagunas en el texto que pueden socavar a Israel. Arthur Balfour firmó este acuerdo en 1917 en tiempos de guerra para obtener el apoyo de los judíos para con los Aliados, pero el texto que escribió manifiesta textualmente: “Está claramente entendido que nada se hará que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no-judías existentes en Palestina.” ¿Está consciente de que hay comunidades no-judías en Palestina/Israel cuyos derechos civiles y religiosos no existen actualmente? Finalmente, y lo más importante, debe saber que Gran Bretaña también prometió completa soberanía en la misma tierra, más o menos en la misma época, a los árabes. Consulte el contradictorio acuerdo “Hussein-McMahon”. Doble incriminación. Así es como los poderes imperiales funcionan, sr. Voight. Nadie, ni siquiera los israelíes, usan la palabra “destinar” en referencia a esa tierra porque aún para los estándares imperialistas, es muy desvergonzado. No hay tal cosa como “destinar” para nadie, sr. Voight.

3. Evite hablar sobre la guerra de 1948 porque el recordatorio de la injusticia que trajo le duele a ambos lados.

Déjeme ilustrar lo que pasó en 1948 con una comparación que usted podrá entender ya que lo trajo a colación incorrectamente. Palestina ha sido “Palestina” por cientos y cientos de años donde cristianos, musulmanes y judíos vivían uno al lado del otro. Entonces, en 1947, debido a activistas europeos sionistas, los judíos – la gran mayoría de los cuales eran recientes inmigrantes de Europa – querían “separarse” de Palestina. Ahora, digamos que los judíos tenían su propias razones para separarse, y digamos que esas razones eran válidas – ese no era el problema. El problema era que querían tomar ocho veces más tierra de la que eran dueños; todas tierras árabes. En ese tiempo los judíos tenían un mero 7 por ciento de toda la tierra de Palestina/Israel (también revise por favor la referencia oficial del Mandato Británico), pero bajo el Plan de Partición de las Naciones Unidas, recibirían el 55 por ciento de toda la tierra; esto significa que los judíos estarían recibiendo literalmente 700 por ciento más tierra de la que poseían. Eso es lo mismo que decir que Texas (también 7 por ciento del territorio de EU) quiere separarse de EU, pero en lugar de sólo separarse con el 7 por ciento de su territorio, quiere tomar la mitad del total del territorio de EU, pero sin habitantes de los otros estados. ¿Por cuál derecho podría Texas hacer eso? ¿Porque Gran Bretaña lo dice? Su país se sometió a una brutal guerra civil porque los Estado Confederados del sur querían separarse, ¿qué es lo que su país habría hecho si los estados sureños quisieran separarse con el 700 por ciento más de tierra? Es por esto que los árabes fueron a la guerra en contra de Israel en 1948, sr. Voight. Estoy segura de que entiende porque. En estos días los EU declaran la guerra a otros países sólo porque no les gusta la “idea” de ellos. ¿Qué haría su país si una nación extranjera tomara la mitad de su territorio de la noche a la mañana? Ni siquiera la hipocresía puede aguantar esto. Ahora está en el pasado, así que realmente ya no hay necesidad de volver a tocar el tema.

para más información en propiedad de tierra y estadísticas de población de Palestina en 1947, por favor de consultar la Encuesta de Palestina, un reporte de 1300 páginas preparado por el Mandato Británico para las Naciones Unidas y usado en la recomendación  UNSCOP.

4. Tenga cuidado de mencionar la guerra de 1967 porque eso fue una ofensiva israelí que ellos admitieron abiertamente y cuyos agravios sin resolver están pendientes. Le duele a ambas partes.

En su carta, dice que los árabes atacaron a Israel en 1967. Ahora sólo está escupiendo descaradamente falsedades, sr. Voight. En 1967, es un hecho que la guerra empezó cuando Israel lanzó un ataque sorpresivo contra los aeródromos de Egipto, bombardeando Cisjordania, controlada por Jordania y en bombardeos aéreos sobre Siria. En seis días Israel tomó la Península del Sinaí de Egipto, Los Altos del Golán de Siria y Jerusalén Oriental, La Franja de Gaza y Cisjordania, controlada por los Jordanos de Palestina. Dos tercios de Palestina fueron capturados por la ofensiva israelí. Israel terminó expandiendo su territorio en un 300 por ciento debido a la ofensiva que inició. ¿Era un golpe preventivo o fue un ataque injustificado? Hay varias opiniones en la literatura, pero nadie difiere del hecho que Israel empezó la guerra, sr. Voight. El Consejo de Seguridad de la ONU condenó  unánimemente las acciones de Israel con la Resolución 242 que es vinculante, citando la ilegalidad e “indmisibilidad de la adquisición de territorio por medio de la guerra,” y llamando al retiro de todas las fuerzas israelíes  de los Territorios Ocupados, así como el derecho de retorno de los refugiados. Pero como con toda resolución, Israel no la respetó, y esto permanece despiadadamente pendiente hasta el día de hoy. No hay debate sobre si Israel atacó primero o no, sr. Voight. El debate es si Israel atacó con o sin la bendición de EU. Ese es el debate.

5. Sólo refiérase a Israel como “la única democracia en el Medio Oriente” si va a omitir el hecho de que es exclusivamente judía.

Examinemos el funcionamiento de “el único país democrático de buena voluntad en Medio Oriente.” Si usted se mudara a Israel, sr. Voight, sería un ciudadano de segunda clase porque no es judío. Israel es un estado étnico judío, que por definición, funciona en la estratificación social y categorización étnico-religiosa. En Israel, el modelo étnico nacional es presentado como el modelo político exclusivo preferido; esto significa que la precedencia es de los judíos, en cualquier lugar. Cuando un país decide expresamente tener una población de una sola religión en su territorio y que rigurosamente trabaje para incitar la inmigración de sólo una religión a su país (investigue “Aliyah”), es fácil llamarse a sí mismo una democracia, ¿no es cierto? ¿Dónde está el desafío democrático ahí? Una democracia selectiva no es una verdadera democracia, sr. Voight. El verdadero reto para Israel sería permanecer como democracia una vez que deje regresar a los palestinos a sus tierras, interrumpa el sesgo favorable a los judíos y vivan todos juntos iguales frente a la ley en un estado. Si Israel hace eso, por mucho, sí, sería una democracia formidable. Pero hasta entonces, permanece sin diferenciarse de estructuras sociales como la de Arabia Saudita o la de Irán.

6. Si resolver este conflicto es su objetivo final, condene a Hamas, pero también condene la ocupación militar israelí.

Esto va para usted y para sus colegas en Hollywood quienes hace algunos días publicaron un par de declaraciones rechazando a Hamas bajo el pretexto de apoyar la paz. Quisiera abiertamente manifestar que yo también estoy en contra de Hamas porque de manera inequívoca disiento de todo lo que representa – desde su extremismo religioso hasta la violenta resistencia que predica. Pero usted no puede, en el nombre de la paz, rechazar a Hamas sin rechazar la ocupación israelí. No tiene sentido político o humanitario. La ocupación ilegal  israelí empezó décadas antes de que Hamas siquiera hubiera nacido y , por lo tanto, decir que la ocupación israelí depende del desarme de Hamas es hipócrita. La ocupación israelí no es un producto de Hamas; Hamas es un producto de la ocupación israelí. La paz no es temporal para que se desarme Hamas; es temporal para poner fin a la ocupación israelí así como al desarme de Hamas. No hay manera de evitarlo. Predicar la paz a los palestinos sin mencionar la ocupación israelí es como pedirles que se mantengan secos mientras se sientan en un lago. Es físicamente imposible.

7. Finalmente … hablemos de paz.

Usted habla de anti semistismo como si entendiera los peligros del racismo, pero no tiene ni idea de lo que su desinformado discurso le hace a todo el conflicto en términos de racismo. No tiene idea de cuanto antagonismo puede incitar en contra de ambos pueblos mientras con tanto odio trata de eliminar la humanidad de los árabes con su prejuicio desinformado, e igual lanza torpemente la muy peligrosa palabra “antisemitismo” simplemente porque la violencia israelí ha sido denunciada. El antisemistismo es una acusación muy muy seria con una connotación peligrosamente violenta que nunca debería ser usada libremente cada vez que usted se siente un poco “irritado,” sr. Voight.

La mayoría de las personas en el mundo árabe hacen una marcada diferencia entre sionista y judío, y muchos, muchos de nosotros tenemos amigos judíos. Mis amigos judíos son algunos de mis personas favoritas en este planeta, pero es por gente como usted que tengo que llamarlos “amigos judíos” en defensa de sus acusaciones vergonzosas. Su discurso desinformado forza a todos a estar a la defensiva. No es justo. La mayoría de los judíos que conozco son defensores de derechos humanos, pioneros en innovación y héroes en igualdad; ninguno de ellos está del lado de la ocupación o del racismo como usted los insta a que estén. Todos están en contra de la ocupación, y con derecho creen que Israel sólo prosperará verdaderamente cuando ponga fin a esa ocupación. En cuanto a los árabes, no todos somo islamistas, no somos todos partidarios de Hamas, así como no todos los israelíes son sionistas o partidarios del sionismo. Algunos sionistas son racistas, pero los judíos no lo son. Algunos islamistas son racistas, pero los árabes y los musulmanes no lo son.

Condeno el sionismo y el islamismo, porque ambos prosperan en el conflicto. Y recuerde mis palabras, no serán ni los sionistas ni los islamistas los que harán la paz en Medio Oriente, porque ninguno de ellos puede nunca entender el sufrimiento de aquellos que ven las cosas diferentes. En su lugar, es la gente como mis amigos judíos y árabes quienes pueden y llevarán a sus países a la paz, porque ambos condenan el archipiélago de enormes e ilegales asentamientos israelíes que se entrelazan por caminos de acceso sólo para judíos sin importar su credo; y ambos creen que la única forma de tener una paz sustentable será cuando palestinos e israelíes vivan juntos como ciudadanos iguales en la misma tierra con dignidad y respeto mutuo. ¿Qué hay de extraordinario en esta demanda, sr. Voight?

No tendríamos que escoger entre Israel y Palestina. No son naciones mutuamente excluyentes hoy, sr. Voight; ¿Porque nos está forzando a escoger? La pregunta es, ¿usted está a favor del desarrollo y la joie-de-vivre de ambos? Si la respuesta es sí, entonces, usted respalda a ambos y condena todo el sufrimiento humano; usted condena el asalto israelí en Gaza, usted condena los cohetes lanzados por Hamas. No hay elección que hacer en la humanidad. Y cuando esto se convierta en el verdadero discurso general de ambos, cuando ambos lados y sus partidarios empiecen a definir la vida de cualquiera como igualmente valiosa, el conflicto terminará y ambas naciones se convertirán en una sola.

Verá la trasformación trascendental que ocurrirá en la región cuando se unan y créame, lo harán. Tal vez no vivamos para verlos florecer, pero Israel y Palestina serán uno otra vez y nadie será “llevado hacia el mar,” contradiciendo sus palabras, sr. Voight: Los esfuerzos palestinos serán desviados de la extenuante resistencia para forjarse en intelectuales poderosos, educados, dignos y avanzados a la par de sus brillantes compatriotas judíos (para prueba, examine la grandeza de la población árabe en Israel), y los israelíes tendrán finalmente la riqueza de un auténtica cultura, la verdadera camaradería y la comida nacional que todos sabemos que están tratando desesperadamente de encontrar. Y sólo entonces los israelíes finalmente encajarán en el Medio Oriente árabe. Recuerde mis palabras.

No hay forma de evitar esta verdad: el camino a la seguridad de Israel corre a través de los corazones árabes, el camino a la liberación de Palestina corre a través de los corazones judíos. Y tal entendimiento sólo sucederá una vez que dejemos de escoger el ver una crisis humanitaria basada en si nos gusta la nación que está resistiendo o no. Para el sufrimiento no hay etnicidad. Mientras más retrasemos este entendimiento, más retrasamos la pacificación y la construcción del estado democrático. Nadie gana.

No ensucie el debate con un prejuicio inapropiado y un entendimiento sesgado de la historia. A menos que se esfuerce para convertirse en reformador social instruido, esta no es una batalla que pueda ganar, sr. Voight.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s