De Pol Pot a ISIS

Publicado: 11 octubre, 2014 en Contexto mundial
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Nota en inglés: CounterPunch

por John Pilger                                                                                                                                         Trad. Pamagal

De la transmisión de órdenes del presidente Richard Nixon para un bombardeo “masivo” de Cambodia en 1969, Henry Kissinger dijo, “Todo lo que vuele sobre todo lo que se mueva”. Mientras Barak Obama arranca su séptima guerra contra el mundo musulmán, desde que fue galardonado con el premio Nobel de la Paz, las mentiras e histeria orquestadas provocan casi nostalgia por la honestidad asesina de Kissinger.

Como testigo de las consecuencias humanas del salvajismo aéreo – incluyendo la decapitación de víctimas y de sus partes adornando árboles y campos – no estoy sorprendido por el desapego de la memoria y de la historia, otra vez. Un ejemplo revelador es la subida al poder de Pol Pot y su Khmer Rojo [1], que tenía mucho en común con el actual Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS). Ellos, también, eran despiadados hombres del medievo que empezaron como una pequeña secta. Ellos, también, fueron el producto de una apocalipsis-hecha-en-Estados-Unidos, esta vez en Asia.

De acuerdo a Pol Pot, su movimiento había consistido en “poco menos de 5,000 guerrilleros pobremente armados, con incertidumbre acerca de sus estrategias, tácticas, lealtades y líderes”. Una vez que los bombarderos B 52 de Nixon y Kissinger fueron a trabajar como parte de la “Operación Menú”, el último demonio del occidente no podía creer su buena suerte.

Los estadounidenses dejaron caer el equivalente a cinco Hiroshimas en la Cambodia rural de 1969 a 1973. Demolieron villa tras villa, regresando a bombardear los escombros y los cuerpos. Los cráteres dejaron monstruosos collares de carnicería, aún visibles desde el aire. El terror era inimaginable. Un ex funcionario del Khmer Rojo describió cómo los sobrevivientes “congelados y medio locos, deambulaban por todos lados mudos por tres o cuatro días. Aterrorizados y medio locos, era fácil que la gente creyera lo que se le decía… Eso hizo que fuera tan sencillo para el Khmer Rojo ganarse a las personas.”

Una comisión de investigación del gobierno finlandés estimó que 600,000 camboyanos murieron en la guerra civil subsiguiente y describió el bombardeo como “la primera etapa de una década de genocidio”. Lo que empezaron Nixon y Kissinger, Pol Pot, su beneficiario, lo terminó. Bajo sus bombas (de EU), el Khmer Rojo creció para ser un formidable ejército de 200,000.

ISIS tiene un pasado y presente similares. Pero en la mayoría de las mediciones de los expertos, la invasión a Irak de Bush y Blair, en 2003, llevó a la muerte aproximadamente a 700,000 personas – en un país que no tenía historia de yihadismo. Los kurdos [2] habían hecho acuerdos territoriales y políticos; los sunitas y los shias tenían diferencias de clase y sectarias pero estaban en paz; el matrimonio mixto era común. Tres años antes de la invasión, manejé a lo largo de Irak, sin miedo. En el camino conocí personas orgullosas, sobre todo, de ser iraquíes, los herederos de una civilización que parecía, para ellos, una presencia.

Bush y Blair volaron todo esto en pedazos. Irak es ahora un nido del yihadismo. Al-Qaeda – como los “yihadistas” de Pol Pot – aprovechó la oportunidad brindada por la embestida de Choque y Temor [3] y la guerra civil que le siguió. La “rebelde” Siria ofrecía aún mayores recompensas, con la CIA y el estado del Golfo moviendo clandestinamente armas, logística [4]  y dinero a través de Turquía. La llegada de reclutas extranjeros era inevitable. Un ex embajador británico, Oliver Miles, escribió recientemente, “El gobierno (de Cameron) parece estar siguiendo el ejemplo de Tony Blair, quien ignoró los constantes consejos de la Oficina de Asuntos Exteriores, de MI5 y MI6 [5] de que nuestra política en Medio Oriente – y en particular nuestras guerras en Medio Oriente – habían sido el motor principal en el reclutamiento de musulmanes para traer terrorismo al Reino Unido.”

ISIS es la descendencia de aquellos en Washington y en Londres que, al destruir Irak tanto al estado como a la sociedad, conspiraron para cometer un crimen épico en contra de la humanidad. Tanto Pol Pot y el Khmer Rojo como ISIS son las mutaciones de un terrorismo estatal proporcionado por una élite imperial inmoral que no se inmutó por las consecuencias tomadas a gran lejanía de distancia y cultura. Su culpabilidad es inmencionable en “nuestras” sociedades.

Son 23 años desde que este holocausto envolvió a Irak, inmediatamente después de la primera guerra del Golfo, cuando EU y el Reino Unido secuestraron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas e impusieron “sanciones” punitivas sobre la población iraquí – irónicamente, reforzaron la autoridad doméstica de Saddam Hussein. Fue como un asedio del medievo. Casi todo en lo que se sustenta un estado fue, en el argot, “bloqueado” – desde cloro para el suministro de agua potable hasta los lápices para las escuelas, partes de máquinas de rayos X, analgésicos comunes y drogas para combatir cánceres previamente desconocidos transportados en el polvo desde los campos de batalla del sur contaminados con uranio empobrecido.[6]

Justo antes de la Navidad de 1999, el Departamento de Comercio e Industria en Londres restringió la exportación de vacunas destinadas a proteger a los niños iraquíes contra de la difteria y la fiebre amarilla. Kim Howells, un médico y sub secretario parlamentario de estado en el gobierno de Blair, explicó porqué. “Las vacunas para los niños”, dijo, “eran capaces de ser usadas como armas de destrucción masiva”. El gobierno británico pudo salirse con la suya con semejante estupidez porque los medios que reportaban desde Irak – casi todos manipulados por la Oficina de Asuntos Exteriores – culpaban de todo a Saddam Hussein.

Bajo el falso Programa Petróleo por Alimentos, $100 eran adjudicados a cada iraquí para que viviera de ellos todo un año. Esta cantidad debía pagar por la infraestructura y servicios esenciales de toda la sociedad, como energía y agua. “Imagina” me dijo el General Han Von Sponeck Asistente del Secretario General de la ONU, “ajustar esa suma ridícula contra la falta de agua limpia, y el hecho de que la mayoría de las personas enfermas no pueden pagar su tratamiento y el trauma de ir día a día, y tendrás una idea de esa pesadilla. Y no te confundas, esto es deliberado. No he querido en el pasado usar la palabra genocidio, pero ahora es inevitable.”

Indignado, Von Sponeck renunció como Coordinador Humanitario de las NU en Irak. Su predecesor, Denis Halliday, un funcionario senior de las NU, igualmente distinguido también renunció. “Tenía instrucciones,” dijo Halliday, “de implementar una política que satisface la definición de genocidio: una política deliberada que ha matado eficazmente a más de un millón de individuos, niños y adultos.”

Un estudio hecho por el Fondo de las Naciones Unidas para la niñez, UNICEF, encontró que entre 1991 y 1998, en el punto más alto del bloqueo, había un “exceso” de 500,000 muertes de niños iraquíes de menos de 5 años de edad. Un reportero estadounidense  de TV le dijo esto a Madeleine Albright, Embajadora de EU ante las NU, y le preguntó, “¿Vale la pena este precio?” Albright respondió, “Creemos que el precio vale la pena.”

En 2007, el funcionario senior británico, responsable por las sanciones Carne Ross, conocido como “Sr. Irak” , le dijo a un comité de selección parlamentaria, “[Los gobiernos de EU y del Reino Unido] le negaron eficazmente a toda la población los medios para vivir.” Cuando entrevisté a Carne Ross, tres años después, estaba consumido por el arrepentimiento y el remordimiento. “Me siento avergonzado,” dijo. Es hoy un raro narrador de verdades de cómo los gobiernos engañan y cómo los medios sumisos juegan un papel crítico en la difusión y el engaño. Les dábamos [a los periodistas] mentiras pero como hechos reales de inteligencia sanitaria,” dijo “o los excluíamos.”

El 25 de septiembre, un titular en The Guardian decía: “Enfrentados al horror de Isis debemos actuar.” El “debemos actuar” es un fantasma levantándose, una advertencia de la represión de la memoria informada, hechos, lecciones aprendidas o vergüenza. El autor del artículo era Peter Hain, el ex ministro de la Oficina del Exterior responsable de Irak bajo el gobierno de Blair. En 1998, cuando Denis Halliday reveló el alcance del sufrimiento en Irak por el que el gobierno de Blair compartía principal responsabilidad, Hain lo maltrató en el Newsnight de la BBC como “un apologista de Saddam”. En 2003, Hain respaldó la invasión de Blair al golpeado Irak sobre la base de mentiras transparentes. En una conferencia posterior del Partido Laborista desestimó la invasión como un “asunto marginal”.

Ahora Hain está demandando “bombardeos aéreos, drones, equipo militar y otros apoyos” para aquellos “que enfrentan el genocidio” en Irak y Siria. Esto promoverá  “el imperativo de una solución política”. Obama tiene lo mismo en mente mientras levanta lo que llama “restricciones” de bombardeos de EU y ataques de drones. Esto significa que los misiles y las bombas de 500 libras [7] pueden destrozar las casas de los campesinos, como lo están haciendo sin restricciones en Yemén, Pakistán, Afganistán y Somalia – como lo hicieron en Cambodia, Vietnam y Laos. El 23 de septiembre, un misil de crucero Tomahawk [8] golpeó un pueblo en la provincia de Idlib en Siria, matando a una docena de civiles, incluyendo mujeres y niños. Nadie ondeó la bandera negra. [9]

El día que el artículo de Hain apareció, Denis Halliday y Hans Von Sponeck casualmente se encontraban en Londres y vinieron a visitarme. No estaban impactados por la letal hipocresía de un político, pero lamentaban la duradera, casi inexplicable ausencia de diplomacia inteligente para negociar la semblanza de una tregua. En todo el mundo, desde Irlanda del Norte a Nepal, aquellos que se consideran unos a otros como los terroristas y herejes se han enfrentado entre ellos a través de una mesa. Por qué no ahora Irak y Siria.

Como el ébola de África occidental, una bacteria llamada “guerra perpetua” ha cruzado el Atlántico. Lord Richards, hasta hace poco jefe de la milicia británica, quiere “botas en el terreno” ahora. Hay una verborrea insípida, casi sociopática de Cameron, Obama y su “coalición de los dispuestos” – en especial el agresivamente raro Tony Abbott [10]– mientras recetan más violencia liberada a 30,000 pies de altura en lugares donde la sangre de anteriores aventuras nunca ha secado. Nunca han visto un bombardeo y al parecer les gusta tanto que quieren derribar a su único aliado potencialmente valioso, Siria. Esto no es nada nuevo, como la siguiente filtración del archivo de inteligencia de EU y Reino Unido ilustra:

“Para facilitar la acción de fuerzas liberativas [sic] … deberá hacerse un esfuerzo especial para eliminar a ciertos individuos clave [y] proceder con disturbios internos en Siria. La CIA está preparada, y SIS (MI6) intentará montar un sabotaje menor e incidentes de golpe de principales [sic] en Siria, trabajando a través de contactos con individuos … un necesario grado de miedo… enfrentamientos [organizados] en frontera y límites nos darán un pretexto para intervenir… la CIA y SIS deberán usar … capacidades tanto psicológicas como de campos de acción para aumentar la tensión.”

Eso fue escrito en 1957, aunque pudo haber sido escrito ayer. En el mundo imperial, nada cambia en esencia. El año pasado, el ex ministro del exterior francés Roland Dumas reveló que “dos años antes de la Primavera Árabe”, le dijeron en Londres que estaba planeada una guerra en Siria. “Voy a decirte algo,” dijo en una entrevista con el canal francés de televisión LPC, “Estaba en Inglaterra dos años antes de la violencia en Siria, en otros negocios. Me encontré con altos funcionarios británicos quienes me confesaron que estaban preparando algo en Siria … Gran Bretaña estaba organizando una invasión de rebeldes en Siria. Hasta me preguntaron, aunque ya no era ministro de relaciones exteriores, si me gustaría participar … Esta operación va desde mucho tiempo, atrás. Fue preparada, preconcebida y planeada.”

Los únicos oponentes efectivos de ISIS  son los demonios acreditados del occidente – Siria, Irán, Hezbollah. El obstáculo es Turquía, un “aliado” y miembro de la OTAN, que ha conspirado con la CIA, el MI6 y los medievales del Golfo para canalizar apoyos a los “rebeldes” sirios, incluyendo a los que ahora se llaman a sí mismos ISIS. Apoyar a Turquía en su  ambición por años sostenida de dominar la región al derrocar al gobierno de Assad atrae una gran guerra convencional y el horrible desmembramiento del estado más diverso étnicamente en el Medio Oriente.

Una tregua – sin importar lo difícil que sea de alcanzar – es la única salida de este laberinto imperial; de otra manera, las decapitaciones continuarán. En cuanto a que las genuinas negociaciones con Siria deberían ser vistas como “moralmente cuestionables” (The Guardian) sugiere que las suposiciones de superioridad moral entre aquellos que apoyaron al criminal de guerra Blair siguen siendo no sólo absurdas sino peligrosas.

Junto con una tregua, debería haber un inmediato cese de todos los embarques de material de guerra a Israel y el reconocimiento del Estado de Palestina. La cuestión Palestina es la mayor herida supurante abierta de la región, y las continuas justificaciones para el ascenso del extremismo islámico. Osama bin Laden lo dejó en claro. Palestina también ofrece esperanza. Dales justicia a los palestinos y empezarás a cambiar el mundo a su alrededor.

Hace más de 40 años, el bombardeo de Nixon-Kissinger a Cambodia desató un torrente de sufrimiento del cual esa nación nunca se ha recuperado. Lo mismo es verdad del crimen en Irak cometido por Blair-Bush. Justo en el tiempo oportuno, el último volumen del interesado Henry Kissinger  acaba de ser lanzado con el satírico título de “El Orden Mundial”. En una reseña aduladora, Kissinger es descrito como un “moldeador clave del orden mundial que permaneció estable por un cuarto de siglo”. Díganle esto a la gente de Cambodia, Vietnam, Laos, Chile, Timor Oriental y a todas las otras víctimas de su “arte de gobernar”. Sólo cuando “nosotros” reconozcamos que los criminales de guerra están en nuestro medio, la sangre empezará a secar.

 

[1] Pol Pot instauró una dictadura brutal dejando las ciudades vacías y poblando el campo con los habitantes de éstas, que lo único que debían hacer era dedicarse a la agricultura. Miles de personas murieron en esta migración y en el oficio. Su régimen de terror duró hasta 1979. (N. de T.)

[2] Los kurdos habitan una extensa región que abarca Turquía, Irak, Irán, Siria y Armenia; en Europa se encuentran (aunque en mucho menor escala) principalmente en Alemania, Reino Unido y Suecia. Se calcula que la población kurda en el mundo llega a los 60 millones de personas, a pesar de esto no cuentan con un estado-nación. Los kurdos son primordialmente musulmanes sunitas aunque en la población se pueden encontrar diversas religiones como chiitas, cristianos, judíos, entre otras. (N. de T.)

[3] Conocida técnicamente como rápida dominación, es una técnica militar basada en una fuerza concentrada de poder militar y un espectacular despliegue de fuerza que tiene como objetivo paralizar al enemigo y destruir su voluntad de pelear. Fue ideada por dos estadounidenses y es fruto de la Universidad de Defensa Nacional de EU. (Wikipedia) (N. de T.)

[4] Aprovisionamiento de tropas. (N. de T.)

[5] MI, significa Inteligencia Militar. Mientras MI5 está dedicado al combate de amenazas dentro del Reino Unido, MI6, conocido también como SIS, Secret Intelligence Service, combate amenazas del exterior. (N. de T.)

[6] El uranio empobrecido ha causado estragos incluso en algunos militares de las fuerzas invasoras como EU. “Cuando un proyectil impacta contra algún objetivo el 70% de su revestimiento de uranio empobrecido arde y se oxida, volatilizándose en micropartículas altamente tóxicas y radiactivas. Estas partículas al ser tan pequeñas, pueden ser ingeridas o inhaladas tras quedar depositadas en el suelo o al ser transportadas a kilómetros de distancia por el aire, la cadena alimenticia o el agua.… Depositados en los pulmones o los riñones, el uranio 238 y los productos de su degradación (torio 234, protactinio y otros isótopos de uranio) emiten radiaciones  alfa y beta que provocan muerte celular y mutaciones genéticas causantes, al cabo de años, de cáncer en los individuos expuestos y de anormalidades genéticas en sus descendientes. Para conocer más detalles de este material: Nota de prensa del “Comité de Solidaridad con la Causa Árabe” , publicada por International Action Center. (N. de T.)

[7] Para danos una idea, 500 libras son 226.8 kg. (N. de T.)

[8] Un misil (o proyectil) utiliza generalmente alas para poder volar en forma sostenida. Estas bombas voladoras no llevan tripulantes. Su objetivo es llevar una carga muy grande de explosivos o cabezas nucleares a largas distancias y con puntería precisa. El Tomahawk además puede volar con cualquier tipo de clima y en el día o la noche. Es posible lanzarlos desde un submarino sumergido o un buque misilero. Su máximo alcance es de 1,600 kms y puede contener cualquier tipo de explosivos incluyendo cabezas nucleares. (N. de T.)

[9] Se refiere a la bandera negra de ISIS. (N. de T.)

[10] Anthony John Abbot es el primer ministro de Australia, desde el 18 de septiembre de 2013. Es del partido Liberal de Australia y un monárquico consumado. En 2014 ha reintroducido los títulos de “Caballero”, Sir, y “Dama”, Dame. (N. de T.)

 

 

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