Iraq, Sikes-Picot y el Sr. Cinco por ciento

Publicado: 17 mayo, 2016 en Contexto mundial
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Nota original en AlJazeera

por Ibrahim Al-Marashi                                                                                   Trad. Pamagal

Calouste Gulbenkian sirvió como una especie de partera no sólo para Iraq sino también para las grandes empresas petroleras del mundo.

El 16 de mayo marca el 100 aniversario del Tratado Sykes-Picot, un acuerdo secreto entre Gran Bretaña y Francia durante la Primera Guerra Mundial para repartirse los dominios del Imperio Otomano tras su derrota.

En la conmemoración de este evento la culpa se ha acumulado sobre los arquitectos del tratado, el diplomático británico Mark Sykes y el diplomático francés Francois Georges-Picot, por diseñar las fronteras “artificiales” del Medio Oriente, en particular de Iraq.

Mientras se le da significativa atención a Sykes y a Picot, el Sr. Cinco por ciento, el sobrenombre del broker petrolero Calouste Gulbenkian, definitivamente merece atención un siglo después. Gulbenkian sirvió como una especie de partera no sólo para Iraq, sino también para el nacimiento de las grandes empresas de petróleo del mundo.

Gulbenkian nació en 1869 en una familia armenia en Uskudar, un distrito en el lado asiático de Estambul. Estudió ingeniería en el King’s College de Londres y en 1887 fue a Baku, entonces parte del imperio ruso.

Este centro de floreciente industria petrolera fue donde las familias ilustres como los Nobel, del premio Nobel, y banqueros como Rothchilds aumentaron sus fortunas.

Las reservas petroleras del imperio

Fue también donde un georgiano, Ioseb Jughashvili, hoy recordado como José Stalin, empezó su carrera revolucionaria entre los trabajadores de la industria petrolera.

Como resultado de la estancia de Gulbenkian en Baku escribió artículos sobre el petróleo que obtuvieron el interés de funcionarios otomanos. Empleado a su servicio, ubicó varias áreas dentro del imperio que podrían tener reservas de petróleo.

Compañías europeas se acercaron a Gulbenkian debido a sus habilidades técnicas, al conocimiento cultural del imperio y a sus conexiones con importantes funcionarios otomanos.

No había un título oficial para su papel. Gulbenkian era esencialmente el primer “arreglador petrolero”, broker y negociador del mundo, aunque él se  hubiera opuesto a todos estos términos, prefiriendo verse como “arquitecto” de acuerdos petroleros.

En 1912, Gulbenkian negoció con un consorcio internacional conocido como Turkish Petroleum Company (TPC) para explorar y explotar los recursos petroleros en el Imperio Otomano. A pesar de su nombre, el rol de los turcos en este acuerdo era mínimo.

Como resultado de la intermediación con la TPC, a Gulbenkian se le concedió un 5 por ciento de participación sin derecho a voto en la empresa, de ahí su apodo. Otro grupo importante  de petróleo, el Royal Dutch Shell (hoy Shell) era propietario del 22.5 por ciento de las acciones de TPC.

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Un grupo de árabes beduinos tendiendo un oleoducto de 560 millas desde Kirkuk a Bania en la costa siria, para la Compañía de Petróleo Irakí

El antecesor de la British Petroleum, una compañía parcialmente propiedad del gobierno del Reino Unido, la Anglo-Persian Oil Company (APOC), compró el 47.5 por ciento de las acciones de TPC, convirtiéndose en la accionista mayoritaria.

Sin embargo, cuando los otomanos tomaron partido por Alemania durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña había esencialmente invertido mucho en una compañía de petróleo situada en territorio enemigo.

“NO HABÍA UN TÍTULO OFICIAL PARA ESTE PAPEL. GULBENKIAN ERA ESENCIALMENTE EL PRIMER OIL FIXER, BROKER Y NEGOCIADOR MUNDIAL DE PETRÓLEO,”

El acuerdo secreto de Sykes-Picot entre Gran Bretaña y Francia adjudicó las provincias de Bagdad y Basra del Imperio Otomano al Imperio Británico.

Basra, actualmente al sur de Iraq, era el lugar de potenciales campos petroleros que podrían ser explotados en el futuro. El Sykes-Picot fue esencialmente un borrador del control imperial en el Medio Oriente.

Las fronteras del Imperio

Este tratado no creó las fronteras de Iraq como las conocemos actualmente. Esas fronteras vendrían a formarse como resultado de más tratados después de la Primera Guerra Mundial, sin importar el hecho de que la frontera entre Iraq e Irán fue establecida como resultado de siglos de conflictos armados cuando Iraq era frontera con el Imperio Otomano.

En lo que no se convertiría Iraq era en una entidad cultural artificial. Siglos de geografía compartida en el territorio entre el Éufrates y el Tigris ya habían forjado la interacción entre Shías, Sunís y Kurdos lo que formaría a los ciudadanos de Iraq.

En lugar de enfocarse en las fronteras artificiales, es la intención que está detrás de la creación de Iraq, la que debe ser cuestionada. ¿Fueron los funcionarios británicos que predijeron la creación de un estado viable en el Mandato de Iraq, o una compañía petrolera con fronteras?

Una buena parte del petróleo del Imperio Otomano estaba principalmente en las provincias de Mosul, Bagdad y Basra, y esas provincias estaban amalgamadas dentro de la parte británica del controlado Mandato de Iraq.

Sería muy simplista atribuir el petróleo como factor principal en la creación británica del Mandato de Iraq, considerando que se sabía que el petróleo escurría en la tierra en Kirkuk y en Basra, excepto que los primeros pozos en los campos petroleros no estuvieron en operación sino hasta finales de la década de 1920.

Más bien los británicos buscaron crear un estado iraquí que fuera lo suficientemente viable para controlar la hegemonía turca e iraní en la región, pero no lo suficientemente fuerte  para imponer su hegemonía en el mundo árabe.

Sin embargo, la creación de un único Mandato iraquí hizo las cosas más fáciles al sucesor de TPC, cuyo nuevo nombre era Compañía de Petróleo Iraquí (IPC) para explotar los campos petroleros desde Kirkuk en el norte hasta Basra en el sur dentro de una sola entidad política.

Control británico sobre Irak

Las acciones de APOC (Compañía de petróleo Anglo-Persa) en la nueva IPC se redujeron al 23.75 por ciento, ya que los británicos tenían que dar espacio en la compañía a la Compañía Francesa de Petróleo (hoy, Total), a cambio de que Francia renunciara al área de los alrededores de Mosul, área que estaba comprometida a Francia por los Tratados de Sykes-Picot.

“GULBENKIAN PUEDE SER RECORADO NEGATIVAMENTE EN IRAQ POR HABER HECHO SU RIQUEZA DE LOS RECURSOS NATURALES DE IRAQ, PERO NUNCA PODRÍA HABERSE IMAGINADO ENTONCES, QUE SADDAM HUSSEIN SERÍA DERROCADO SÓLO PARA SER REEMPLAZADO POR CORRUPTOS POLÍTICOS IRAQUÍES.”

Esta área incluía los lucrativos campos de los alrededores de Kirkuk. La IPC que Gulbenkian creó permitó de esta manera un camino para que Francia consintiera el control británico sobre el Iraq que conocemos actualmente.

Gulbenkian permaneció siendo la figura primordial en la nueva compañía, aun controlando el 5 por ciento de las acciones. A su muerte en 1955, el Sr. 5 por ciento tenía un valor de $ 840 millones.

En cuanto a la IPC, el gobierno y el pueblo de Iraq tenían poco control sobre ella o sobre las riquezas que producía, dando lugar al recurso nacionalista que permanece en Iraq en la actualidad.

Por ejemplo, mientras investigaba la historia petrolera de Iraq, durante mi doctorado en la Universidad de Oxford, generalmente trabajaba en el salón de estudios, llamado Salón de Lectura Gulbenkian.

Supuse que había sido donado por la familia Gulbenkian, que a su vez había sido finanaciada por los ingresos del petróleo de mi nativa Iraq, lo que me hizo sentir con derecho a escabullirme con varios periódicos del Salón de Lectura que llevé a mi departamento donde podía leerlos con toda tranquilidad.

Regresé los periódicos al Salón de Lectura después de 70 minutos, ya que era el 5 por ciento del día. Era una forma insolente de permitir que Calouste me pagara.

Eso fue en el año 2000. Gulbenkian puede ser recordado de forma negativa en Iraq por adquirir su riqueza de los recursos naturales de Iraq, pero nunca podría haberse imaginado entonces, que Saddam Hussein sería derrocado, sólo para ser reemplazado por corruptos políticos iraquíes.

Los problemas de Iraq en la actualidad no son resultado de Sykes-Picot o de Gulbenkian. Más bien se debe a una multitud de Srs. Cinco Por Ciento que controlan el país.

 

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