Artículo del Middle East Monitor

por el Profesor Kamel Hawwash @kamelhawwash

israel afirma ser un estado “democrático” al estilo occidental pero sólo algunos habitantes del lugar que tiene controlado desde 1967 – básicamente toda la Palestina histórica – tienen derecho a votar en sus elecciones.

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Lentes de manifestante pro israelí el 9 de septiembre de 2015

Israel no es un estado normal pero ha ansiado ser tratado como tal desde su creación en la histórica Palestina, en contra de la voluntad del pueblo nativo palestino, en 1948. Algunas veces afirma su legitimidad por el plan de partición de la ONU, cuyos términos no tienen ningún parecido a la zona que actualmente controla el estado; en otros tiempos los israelíes se referían a las conexiones bíblicas, las cuales afirman se extienden sobre toda Palestina. Excepcionalmente, los partidarios de israel sostienen que sólo los seguidores del judaísmo y no otra religión tienen el derecho a un estado o nación en la tierra de su elección, sin importar quien habitó esa tierra cuando ellos la reclamaron.

Hasta el día de hoy, israel permanece como un estado sin fronteras declaradas; es el ocupante ilegal de la tierra de otro pueblo, cuyos derechos bajo la ocupación ha desdeñado por los últimos 49 años. Israel afirma ser un estado “democrático” al estilo occidental pero sólo algunos habitantes de esa tierra que ha controlado desde 1967 – básicamente toda la Palestina histórica  – tienen el derecho de votar en sus elecciones. Sostiene que desea la paz basada en la solución de dos estados pero ha estado implementando políticas para asegurarse de que ahí siempre habrá un solo estado, israel, con las fronteras de la Palestina histórica, y donde la gente se clasifica por un sofisticado sistema de tarjetas de identidad y  manejar coches con números de placas de diferente color. Tiene diferentes leyes para diferentes pueblos; derecho civil para los israelíes pero ley militar para los palestinos en los territorios ocupados. La ley aplicada a los ciudadanos israelíes es discriminatoria entre los judíos y los no judíos. Esta discriminación se extiende a la compra de tierra, lo que da a los judíos derechos sobre los no judíos.

Así que israel claramente no es un estado normal porque un estado normal no construye casas y pueblos para un grupo étnico con la exclusión de otros. Israel lo hace construyendo asentamientos ilegales sólo para judíos en la tierra ocupada palestina. Más aún, en algunas poblaciones dentro de sus fronteras nominales, permite “comités de admisión” para decidir si los residentes permitirán que otros ciudadanos vivan ahí; son usualmente ciudadanos judíos quienes toman estas decisiones y los ciudadanos no judíos son excluidos.

Un estado normal no derriba con frecuencia las casas de las personas que la ocupan o desaloja a sus ocupantes para poder mudar a ellas a ciudadanos escogidos étnicamente. Israel hace esto.

Un estado normal no cerca un área ocupada por más de diez años. Israel ha hecho esto en Gaza, el sitio más densamente poblado en la Tierra. Controla la entrada o salida de los bienes y de las personas. Un estado normal entonces, no ataca repetidamente a la gente que vive en estado de sitio con las armas más destructivas de la Tierra, a falta de cabezas nucleares. Israel lo hace.

Un estado normal no ataca reiteradamente y con impunidad a los estados vecinos. Isael lo ha hecho en Iraq, Siria y Líbano.

Un estado normal no sale de un continente pero juega deportes en otro. Israel lo hace; está en Asia pero juega futbol en Europa.

Un estado normal no viola los acuerdos que firma, como ha hecho israel con los acuerdos de Oslo y los constantes acuerdos de cese al fuego con los palestinos en Gaza.

Un estado normal no lleva a cabo asesinatos extrajudiciales en contra de la gente que vive bajo su ocupación militar. Otra vez, israel lo hace con impunidad.

Un estado normal no trata a los niños en el territorio que ocupa con la crueldad que israel exhibe; rapta niños en la noche y los lleva ante tribunales militares con grilletes.

La lista de actos anormales que israel lleva a cabo casi diariamente es interminable y creciente. Es por tanto hipócrita que israel y sus líderes reclamen el mismo tratamiento que un estado normal.

Esta expectativa fue probada recientemente en incidentes en los Juegos Olímpicos de Río que involucraron al equipo libanés y a un jugador de judo egipcio. Los juegos aún no habían empezado cuando lo que resultó ser una decisión equivocada por parte de los organizadores se convirtió en un importante incidente mientras los equipos iban hacia el Estadio Maracaná para la ceremonia de inauguración. En este bien documentado incidente el equipo libanés rehusó compartir el camión con sus contrapartes israelíes. Israel vio esto como discriminación. “¿Cómo podían dejar que sucediera  algo así en la víspera de la ceremonia de inauguración de los Olímpicos?” se quejó un funcionario israelí. “¿No es esto contrario a lo que los juegos olímpicos representan? … Estoy conmocionado por este incidente.” Quienes no están familiarizados con el conflicto árabe -israelí no verían ningún problema en que dos equipos cualquiera, de uno u otro extremo del mundo, menos siendo vecinos, compartieran un camión.

Sin embargo, esto casi se vuelve insignificante en comparación con el ahora famoso rechazo del judoca egipcio Islam El-Shehabi a darle la mano a su oponente israelí Or Sasson, después de su derrota en la fase de clasificación de la competencia de 100 kg. El mismo El-Shehabi, quien había estado bajo presión en casa para no competir, dijo: “No tengo problema con los judíos o con cualquier otra religión o diferentes creencias pero por razones personales no me pueden pedir que le estreche la mano a cualquiera de ese estado, especialmente frente a todo el mundo.” Aunque la actuación del egipcio en este encuentro fue vista como progresista por muchos, esa no fue la línea oficial. El Comité Olímpico Internacional (IOC) dijo que la acción de El-Shehabi era “contraria a las reglas del juego limpio” y en contra del espíritu de amistad ejemplificado en los juegos. Fue reprendido por el IOC y enviado a casa por su equipo.

Aunque un estado normal no retendría el equipamiento olímpico de los representantes del pueblo que ocupa y prohibiría a sus funcionarios viajar, como israel hizo. Más aún, no restringiría el movimiento de sus equipos deportivos tanto dentro de los territorios ocupados y con el mundo exterior. Israel hace esto todo el tiempo. Recientemente sus soldados  dispararon gas lacrimógeno dentro de un estadio donde un encuentro de futbol palestino se estaba llevando a cabo.

Lejos del área deportiva, israel afirma que enfrenta discriminación de muchas maneras, particularmente de los cuerpos de las Naciones Unidas. Insiste en que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas los señala por comportamiento especial y desproporcionado. Aunque, ¿que otro estado viola tantos aspectos del derecho internacional y del derecho internacional humanitario, y lo ha hecho desde su creación? La rspuesta es sencilla: ni uno solo.

Israel está enfrentando actualmente una campaña por el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), que fue solicitado por la sociedad civil palestina para presionar al estado para que se comporte de forma “normal” al adherirse al derecho internacional. La campaña del BDS fue lanzada debido al fracaso de la comunidad internacional para presionar a israel a adecuarse al comportamiento “normal”. Su demanda para el fin de la ocupación, los derechos iguales para todos los ciudadanos y el derecho de retorno para los refugiados palestinos, es pacífico, legal y altamente moral. Sin embargo, israel ha dado otra vez una falsa alarma y asegura que el BDS no sólo es discriminatorio sino también “antisemita” porque tiene como objetivo “el único estado judío” en el mundo. El hecho es que no habría necesidad de un movimiento BDS si israel se comportara como un estado “normal”.

Así que, si israel realmente quiere ser tratado como un estado normal primero debe comportarse como tal. Actualmente está tan lejos de tal designación que merece ser visto como un paria, el estado sinvergüenza que es. Sus líderes escogieron este estatus por las decisiones de actuar en la forma en que lo hace, no sus críticos. Israel debería empezar el proceso de cambio o arriesgarse a mayor aislamiento y condena ya que incluso sus más leales aliados empiezan a ver la vergüenza que les causa a ellos.

 

 

 

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