Dignidad y muerte en la frontera de Gaza

Publicado: 23 mayo, 2018 en israel estado terriorista, Israel-sionismo = racismo

Artículo original Al-Monitor

por Hana Salah                                    Trad. Pamagal

Los palestinos reaccionan al gas lacrimógeno disparado por las fuerzas israelíes durante una protesta que marca el 70 aniversario de la Nakba en la frontera israelí-Gaza al sur de la Franja de Gaza., 15 de mayo de 2018. (Reuters/Ibraheem Abu Mustafa)

Malika, Franja de Gaza – El 14 de mayo, jóvenes palestinos se reunieron en primera línea a lo largo de la frontera de Gaza en la zona de Malika, al este de la ciudad de Gaza, para distribuir llantas viejas para quemarlas durante la conmemoración de la Nakba al día siguiente, la catástrofe del despojo de los palestinos por la fundación de israel en 1948. Ya llenaba el aire un humo denso que oscurecía a los jóvenes mientras trataban de romper la valla que separa a Gaza e israel el día que Estados Unidos movió su embajada de Tel Aviv a Jerusalén.

Un grupo de jóvenes de Gaza había formado la autodenominada unidad de quema de llantas específicamente para el Great Return March (Marcha del Gran Retorno), conmemorando el año 70 de la Nakba. Miembros de la unidad habían estado juntando llantas durante la semana anterior para prepararse, almacenándolas en un pozo a unos 900 pies de la valla para poder recuperarlas durante el día, mantener las flamas y proteger a los manifestantes al cegar la vista de la frontera a los soldados israelíes.

El trabajo de la unidad comenzó el 6 de abril, “Viernes ardiente”, cuando un número creciente de palestinos se unió a las protestas que comenzaron el 30 de marzo, Día de la Tierra, conmemorando el esfuerzo israelí en 1976 de confiscar tierras palestinas que resultaron en enfrentamientos mortales.

Al-Monitor visitó la parte posterior del área de protesta y habló con un joven involucrado en la unidad de quema de llantas. Jaafar, no es su nombre real, un líder de la unidad, dijo que había logrado llegar hasta la valla, escondiendo su cara con una kufiya [1] y llevando un corta alambres en su espalda. Mientras sus amigos lo cubrían quemando llantas para protegerlo de los francotiradores israelíes, cortó parte de la barrera, mientras otros la arrastraban agresivamente, haciendo una declaración sobre su deseo de regresar a la patria de su familia en el otro lado. Los soldados israelíes respondieron con bombas de humo para dispersar a los manifestantes y con disparos hacia aquellos que estaban al frente en la valla.

Habiendo cortado el alambre de la valla, Jaafar le dijo a Al-Monitor, “Estamos aquí para decirle al presidente de Estados Unidos que la embajada no se moverá. Empezaremos una guerra contra israel, y continuaremos protestando para recuperar las tierras que ocupó israel en 1948.”

Añadió, “No estamos aquí sólo para conmemorar el Día de la Nakba, sino también para revivir la causa palestina. El mundo está ignorando las tragedias en Gaza resultado del bloqueo israelí, el cual ha continuado por 12 años.”

A unos 3,000 pies [2] de la valla, los palestinos continuaban manifestándose, mientras miles de jóvenes, mujeres y niños acudían en masa a los cinco campamentos construidos en la zona de Awda (Retorno), en la frontera oriental de Gaza, para protestar. Junto a Jaafar estaba Dia, un oficial de socorro en la unidad de quema de neumáticos. Llevaba puesta una chamarra naranja parecida a las que usa el personal médico capacitado.

Dia explicó su presencia en la valla, declaró, “Algunas veces cruzamos para llegar a nuestras tierras ocupadas. Mi trabajo es socorrer a las personas lesionadas en la unidad. Suturo las heridas que sufren los miembros de la unidad mientras jalan con sus manos o pies la alambrada con púas. Docenas de hombres jóvenes jalan el alambre después de que una persona o dos lo corta.”

Ahmad, todavía no es adolescente, parado en una colina, escondiendo su cara con una tela rosa. “Estoy aquí porque tengo un pedazo de tierra en Jafa,” le dijo a Al-Monitor. “Mi papalote volará sobre nuestros territorios ocupados y los quemará. No tienen derecho a robar nuestras tierras. Quiero visitar Jafa.”

El 14 de mayo terminó con 58 palestinos asesinados y 2,771 heridos, a los que les dispararon los soldados israelíes desde el otro lado de la valla. Para el 16 de mayo, el número de víctimas había llegado a 62.

El 15 de mayo, los manifestantes se unieron a las procesiones de funerales de los que fueron asesinados el día anterior, empezando por la morgue del hospital al-Shifaa después a sus casas para darles un último adiós y finalmente a los funerales y entierros hacia el mediodía. La gente empezó a regresar a la línea del frente.

Al-Monitor se dirige a al-Shifaa con la unidad de los que queman llantas a visitar a Ahmad, un compañero miembro de la unidad al que habían disparado en el pie y estaba esperando, junto con muchos otros, para someterse a la cirugía.

“Regresaré a la frontera,” dice Ahmad con actitud desafiante. “Nuestras vidas en Gaza se han convertido insoportables debido al bloqueo, a la pobreza y al hambre. Viviremos ya sea con dignidad como todos los demás o moriremos luchando en la frontera.”

Los policías se desplegaron en todo el hospital para mantener la seguridad, incluyendo la restricción de familias frustradas porque esperaban que se admitiera a sus hijos ensangrentados.

“Esto no habría sucedido si no fuera por el silencio árabe y el fracaso internacional,” dijo Ahmad. ” Aun así, seguiremos marchando, hasta que Trump retire su decisión de mover la embajada. Jerusalén es la capital eterna de Palestina. Israel ha estado ocupando nuestra tierra por 70 años.”

Los miembros de la unidad de quema de llantas compartieron sus esperanzas y frustraciones. “Mi sueño era participar en Arab Idol,” dijo Jaafar. “Tengo buena voz y traté repetidamente conseguir una visa para ir a Canadá donde viven mis tíos, pero en vano.”

También dijo, “Soy de Jaffa. Oigo sobre su belleza y su fascinante playa, pero nunca hemos podido visitarla ni mi familia ni yo. Continuaré protestando para liberar nuestras tierras y tener la oportunidad de rezar en la Mezquita de Al-Aqsa, aunque sea una vez.”

Ahmad expresó los pensamientos de muchos en Gaza cuando dijo, “Queremos una vida mejor. ¿Por qué los israelíes están disfrutando nuestras tierras mientras nosotros estamos sentados bajo el asedio en medio de pobreza y privaciones? ¿Cuánto tiempo sufriremos de desempleo? ¿Cómo podemos tener un futuro cuando ni siquiera podemos casarnos o proveer para nuestra familia?”

La madre de Ahmad, Sonia, dijo, “No estoy preocupada por mi hijo. Animo a mis cinco hijos a ir a la frontera. Mi esposo está desempleado, y mis hijos no pueden continuar con su educación en la universidad. ¿Cuánto tiempo permaneceremos como refugiados? ¿Cúando dejaremos de estar sitiados? Continuaremos protestando hasta la última gota de sangre.”

 

[1] Kufiya: Tocado beduino masculino formado por un paño cuadrado en forma de triángulo y a veces sujeto por una banda o aro. RAE (N. del T.)

[2] Un poco más de 900 metros.

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