Asistes a la audiencia de la corte

Artículo de Middle East Monitor, MEMO

Viajas al tribunal militar de Salem en la ciudad de Jenin en Cisjordania, para una audiencia relacionada con el caso de Isa. Pasas por un proceso desmoralizante de chequeos de seguridad durante los cuales eres tratada pésimamente. Entonces haces fila en el calor sofocante (la sala de espera está afuera) esperando que un soldado diga el nombre de la familia.

Las horas pasan y no escuchas nada. Le preguntas a un soldado pero sólo se encoge de hombros con desdén. Al final del día, aún no has oído nada. Entonces te enteras que decidieron retrasar la audiencia hasta mañana.

Haces nuevamente el largo viaje al día siguiente y pasas por el mismo proceso. Esta vez dicen el nombre de tu familia y te dejan pasar a una sala de audiencias muy austera.

Es la primera vez que has podido ver a tu nieto. Sus piernas tienen grilletes y viste la ropa naranja de prisioneros. Se ve asustado. Toda la audiencia  es en hebreo, el traductor no traduce realmente, así que tu sólo lo miras fijamente. No tienes permitido hablarle o tocarlo.

Al final le preguntas a tu abogado qué ha pasado y te dice que habrá otra audiencia en un par de meses.

Con gran tristeza regresas a casa a tu hija y a tu nieta