Detrás de la Declaración Balfour-Parte 1

Artículo original en el Instituto para la Revisión Histórica

por Robert John                                         Trad. Pamagal

El compromiso de Bretaña en la Gran Guerra con Rothschild

Reconocimientos

A Benjamín H. Freedman quien se comprometió a encontrar y narrar la realidad acerca del sionismo y el comunismo, y que alentó a otros a hacer lo mismo. El hijo de uno de los fundadores del Comité Judío Americano, que por muchos años fue anti sionista, Ben Freedman, fundador de la Liga para la Paz con Justicia en Palestina en 1946. Me dio copias de materiales sobre la Declaración Balfour los cuales probablemente nunca hubiera encontrado por mí mismo y alentó mi propia investigación. (Murió en abril de 1984).

El Instituto para la Revisión Histórica está brindando los medios para el mejor entendimiento de los eventos de nuestro tiempo.

Los intentos para revisar registros históricos imparcialmente a menudo revelan que la culpa, la culpabilidad o el deshonor no van a estar sujetos totalmente de un lado en los conflictos de los últimos cien años. Buscar desenredar la realidad de la propaganda es un estudio valioso, porque aumenta la comprensión de cómo llegamos a donde estamos y debería ayudar a las personas a resistir la explotación por intereses poderosos y destructivos en el presente y en el futuro, mediante la exposición de su trabajo en el pasado.

Puedo recomendar al Comité del Premio Nobel que cuando la influencia de la revisión histórica y la búsqueda de la verdad de esta organización se hayan impuesto a las sociedades de sus colaboradores – digamos unos 5 años o menos a partir de ahora – que consideren al IRH (Instituto para la Revisión Histórica) para el Premio Nobel de la Paz.

¡Lamentablemente, algunos en la comitiva de ese premio serás difíciles de soportar!

La Declaración Balfour puede ser el documento más extraordinario producido por cualquier gobierno en la historia mundial. Tomó la forma de una carta del gobierno de Su Majestad Británica, el Rey Jorge V, el gobierno del imperio más grande que el mundo ha conocido, en el cual – alguna vez – el sol nunca se ocultaba; una carta a un financiero internacional de la casa bancaria de Rothschild al que se había hecho par del reino [*].

Arthur Koestler escribió que en la carta “una nación promete solemnemente a una segunda nación el país de una tercera.” Más que eso, el país era todavía parte del Imperio de una cuarta (nación), concretamente, Turquía.

Se lee:

Oficina del Exterior                                                                                                Noviembre 2, 1917

Estimado Lord Rothschild,

Tengo mucho placer en transmitirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía con las aspiraciones de los Judíos Sionistas que ha sido sometida a, y aprobada por, el Gabinete:

“El Gobierno de Su Majestad está a favor del establecimiento en Palestina de una nación para el pueblo judío, y usará sus mejores esfuerzos para favorecer el éxito de este objetivo, ha sido claramente entendido que nada se hará que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías en Palestina o los derechos y estatus político que gozan los judíos en cualquier otro país.”

Estaré agradecido si usted pudiera hacer llegar el contenido de la presente a la Federación Sionista.

Atentamente,

Arthur James Balfour [1]

Lord Allenby decidió que la ‘Declaración’ no fuera publicada en Palestina donde sus fuerzas aún estaban al sur de la línea de Gaza-Beersheba. Esto no se hizo sino hasta después del establecimiento de la Administración Civil en 1920. [I]

Entonces, ¿por qué fue hecha la Declaración un año antes del fin de lo que se llamó la Gran Guerra? (28 de julio de 1914 al 11 de noviembre de 1918, N.T.)

caballeria

Caballería del ejército otomano en Beersheba en 1915

A “la gente” se le dijo en su momento que era dado como pago por una deuda de gratitud que supuestamente ellos le debían al líder sionista (y primer presidente de israel), Chaim Weizmann, de origen ruso inmigrante en Gran Bretaña desde Alemania quien se dijo había inventado un proceso de fermentación de las castañas de indias en escasa acetona para la producción de potentes explosivos para el Ministerio de Municiones. [II]

Esta propaganda de la producción de las castañas de indias se mantuvo en las mentes de las masas a pesar de las pequeñas explosiones de otra historia que fue usada oficialmente entre las Guerras Mundiales.

Así que metámonos en los registros y enterremos las castañas de indias para siempre.

Para saber dónde explorar debemos ver de lejos el evento e inspeccionar algunas partes de los antecedentes históricos relevantes. El terreno es extenso y el lodo profundo, así que trataré de proceder señalando marcadores.

Herzl en el problema judío

El apoyo para un “hogar nacional” para el pueblo judío en Palestina del gobierno del más grande imperio en el mundo, fue en parte la culminación de los esfuerzos y las intrigas de Teodoro Herzl (1860-1904), descendiente de sefarditas (por parte de su rico padre) que había publicado Der Judenstaat (El Estado judío) en Viena en 1896. Describió los factores que él creía habían creado el problema judío universal, y ofrecía un programa para regularlo a través del éxodo de infelices e indeseados judíos a un territorio autónomo de su propiedad en un entorno nacional-socialista.

Herzl ofreció un enfoque para un movimiento sionista fundado en Odesa en 1881, que se extendió rápidamente a través de las comunidades judías de Rusia, y pequeñas ramas que habían emergido en Alemania, Inglaterra y otros lugares. Aunque ‘Sion’ se refiere a una ubicación geográfica, sirvió como una concepción utópica en los mitos de los tradicionalistas, los modernistas y los sionistas por igual. Fue lo contrario de todo lo rechazado en la situación real de la “Dispersión” judía, ya sea opresión o asimilación.

En su diario Herzl describe la presentación de su boceto de propuesta al Consejo de la familia Rothschild, anotando: “llevo a los Rothschild y a los grandes judíos su misión histórica. Daré la bienvenida a todos los hombres de buena voluntad – debemos estar unidos – y aplastaré a todos los de la mala [voluntad]” [2]

Leyó su manuscrito “Dirigido a los Rothschild” a un amigo, Meyer-Cohn, quien dijo,

Hasta ahora he creído que nosotros no somos una nación — sino más que una nación. Creo que tenemos la misión histórica de ser los exponentes del universalismo entre las naciones y por tanto somos más que un pueblo identificado con una tierra específica.

Herzl contestó:

Nada nos impide ser y continuar siendo los exponentes de una humanidad unida, cuando tengamos una propia nación. Para cumplir con esta misión no tenemos que estar plantados literalmente entre las naciones que nos odian y desprecian. Si, en las circunstancias actuales, quisiéramos conseguir la unidad de la humanidad independientemente de las fronteras nacionales, tendríamos que combatir el ideal de patriotismo. Este último, sin embargo, probará ser más fuerte que nosotros por incontables años por venir.” [2a]

En esta época, había varios grupos cristianos y mesiánicos que esperaban un “retorno” judío. Uno de ellos era el capellán protestante de la embajada británica en Viena, que había publicado un libro en 1882: La Restauración de los Judíos en Palestina de Acuerdo a los Profetas. A través de él, Herzl logró una audiencia con el Gran Duque de Baden, y mientras esperaban que los recibiera en una cita en el castillo, Herzl dijo al capellán Hechler, “Cuando vaya a Jerusalén lo llevaré conmigo.”

El duque le dio a la propuesta de Herzl su consideración y aceptó su solicitud de que podría referirse a ella en sus reuniones fuera de Baden. Herzl usó esto para abrirse camino en los más altos niveles del poder.

A través de intermediarios, se esforzó por congraciarse con el Sultán de Turquía por medio de actividades diseñadas a reducir la agitación de los comités de armenios emigrados a Londres y Bruselas por las reformas turcas y el cese de opresión [A] y empezó una campaña de prensa para calmar a la opinión pública en Londres sobre la cuestión armenia. Pero cuando ofreció dinero por Palestina, el sultán contestó que su pueblo había ganado su Imperio con sangre, y que era su dueño. “Los judíos pueden gastar sus millones. Cuando mi Imperio sea dividido, tal vez consigan Palestina por nada. Pero sólo nuestros cadáveres pueden ser divididos. Nunca consentiré en la disección.” [2b]

Herzl conoce al Nuncio Papal en Viena y promete la exclusión de Jerusalén, Belén y Nazaret del estado judío. Empezó un periódico sionista, Die Welt, y estaba encantado de oír que un grupo de rabinos encabezados por el Dr. Gustave Gottheil, de Estados Unidos, apoyaban el movimiento sionista. Todo esto y más en un par de meses.

Fue Herzl quien creó el primer Congreso Sionista en Basilea, Suiza, del 29 al 31 de agosto de 1897, [B]. Había 197 “delegados”, algunos eran ortodoxos, otros nacionalistas, liberales, ateos, culturalistas, anarquistas, socialistas y algunos capitalistas.

“Queremos poner la primera piedra de la casa para albergar a la nación judía” y el “sionismo busca obtener para el pueblo judío una patria en Palestina públicamente reconocida y legalmente segura” declaró Herzl. Y su dictamen anti asimilacionista de que “el sionismo es un retorno al redil judío incluso antes de que se trate de un retorno a la tierra judía” era un expresión de su propia experiencia que se había extendido a la plataforma oficial del sionismo con el propósito de “reforzar el sentimiento nacional judío y la conciencia nacional.”[3]

Otra destacada figura que se dirigió al Congreso fue Max Nordau, un doctor y autor judío húngaro, quien lanzó una controversia en contra de los judíos asimilados. “Por primera vez el problema judío fue presentado contundentemente ante un foro europeo”, escribió Weizmann. Pero los judíos rusos pensaron que Herzl era condescendiente con ellos como Ashkenazi. Encontraron que “su dignidad occidental no cae bien con nuestro realismo ruso-judío; y sin quererlo, no podemos dejar de molestarlo.” [4]

Como resultado del Congreso, el “Protocolo Fundamental”, la piedra angular del movimiento sionista mundial, fue aprobado como sigue:

El sionismo se esfuerza por crear para el pueblo judío un hogar en Palestina asegurado por derecho público. El Congreso contempla los siguientes medios para la consecución de este objetivo

  1. La promoción de líneas apropiadas de la colonización de Palestina por los trabajadores industriales y agricultores judíos.
  2. La organización y la unión de la totalidad de los judíos por medio de instituciones apropiadas, locales e internacionales, de conformidad con la legislación de cada país.
  3. El fortalecimiento y fomento del sentimiento nacional judío y la conciencia [de ser judío].
  4. Medidas preparatorias para la obtención del consentimiento del Gobierno cuando sea necesario para la consecución del objetivo del sionismo. [5]

La Asociación británica Chovevei-Zion declinó una invitación para estar representada en el Congreso, y el Comité Ejecutivo de la Asociación de Rabinos en Alemania manifestó que:

  1. Los esfuerzos del llamado sionismo para fundar un estado de la nación judía en Palestina contradice la promesa mesiánica del judaísmo como la contenida en las escrituras sagradas y en posteriores fuentes religiosas.
  2. El judaísmo obliga a sus adherentes a servir con toda devoción a la Patria a la cual ellos pertenezcan, y a seguir sus intereses nacionales con todo su corazón y con toda su fuerza.
  3. Sin embargo, esos nobles objetivos dirigidos hacia la colonización de Palestina por judíos campesinos y granjeros no está en contradicción con estas obligaciones, porque no tienen ninguna relación en absoluto con la fundación de un estado nacional. [6]

En conversación con un delegado en el Primer Congreso, Litman Rosenthal, Herzl dijo,

Puede ser que Turquía rehúse o sea incapaz de entendernos. Esto no nos desalentará. Buscaremos otros medios para lograr nuestro fin. La cuestión de Oriente es ahora la cuestión del día. Tarde o temprano se producirá un conflicto entre las naciones. Es inminente una guerra europea. La gran guerra europea debe llegar. Con reloj en mano espero este terrible momento. Después de que la gran guerra europea haya terminado se reunirán para la Conferencia de Paz. Debemos estar listos para ese momento. Seguramente seremos llamados para esta gran conferencia de las naciones y debemos probarles la importancia urgente de una solución sionista a la cuestión judía. Debemos probarles que el problema del Oriente y de Palestina es uno con el problema de los judíos – ambos deben resolverse juntos. Debemos probarles que el problema judío es un problema mundial y que un problema mundial debe resolverse por el mundo. Y la solución debe ser el regreso de Palestina al pueblo judío. [American Jewish News, 7 de marzo de 1919]

Unos meses después, en un mensaje a la conferencia judía en Londres, Herzl escribió “el primer momento en que entré al Movimiento mis ojos se dirigieron hacia Inglaterra porque vi que debido a la situación general de las cosas ahí estaba el punto de Arquímedes donde la palanca podría ser aplicada.” Herzl mostró su deseo de algún punto de apoyo en Inglaterra, y también tal vez, su respeto por Londres como el centro financiero mundial, haciendo que el fideicomiso colonial judío, que sería el principal instrumento financiero de su movimiento, fuera incorporado en 1889 como una compañía inglesa.

Herzl era infatigable. Ofreció al Sultán de Turquía ayuda en la reorganización de sus asuntos financieros a cambio de su ayuda en los asentamientos judíos en Palestina.[7] Al Kaiser, quien visitó Palestina en 1888 y nuevamente en 1898, [C] le prometió apoyo para impulsar los intereses alemanes en el Cercano Oriente; un ofrecimiento similar fue hecho al rey Eduardo VII de Inglaterra; y él personalmente le prometió al Papa respetar los lugares santos de la cristiandad a cambio del apoyo del Vaticano. [D] Pero sólo del Zar recibió, a través del ministro del interior, un compromiso de “ayuda moral y material con respecto a las medidas tomadas por el movimiento que llevarían a una disminución de la población judía en Rusia.” [8]

Informó de su trabajo en el Sexto Congreso Sionista en Basilea el 23 de agosto de 1903, pero manifestó , “Sion no es y nunca podrá ser. No es más que un recurso para fines de colonización, pero, que sea bien entendido, un recurso con fundamentos políticos y nacionales.” [9]

Cuando se presionó para una colonización judía en Palestina, el gobierno turco-otomano ofreció un estatuto (ley especial básica para el régimen autónomo de una región, dictada por el Estado del que forma parte, N.T) para cualquier otro territorio turco [con la aceptación por parte de los colonos de ciudadanía otomana] lo que Herzl rehusó.[11] El establishment británico, consciente de las actividades de Herzl por su comparecencia ante la Real Comisión en Inmigración Extranjera, [E] y poderosos órganos de prensa como el Daily Chronicle y la Gaceta Pall Mall que estaban demandando una conferencia de las Potencias para considerar el programa sionista, [12] algo característico, habían mostrado la voluntad de negociar sobre una colonia judía en el territorio egipcio de El-‘Arish en la frontera Turca-Egipcia en la Península del Sinaí. Pero el gobierno egipcio se negó a permitir la utilización del agua del Nilo disponible para irrigación; el gobierno turco, a través de su comisionado en el Cairo, se negó; y el agente británico en el Cairo, Lord Cromer, finalmente aconsejó el rechazo. [13]

Mientras tanto, regresando de una visita al África Oriental Británica en la primavera de 1903, el Primer Ministro Joseph Chamberlain le dio a Herzl la idea de un asentamiento judío en lo que pronto sería la Colonia de Kenia, pero por un malentendido Herzl creyó que Uganda era la prometida y se hacía referencia al “Plan de Uganda”. De la parte de la conversación sobre la propuesta de El-‘Arish, Herzl escribió en su diario que le había dicho a Chamberlain que eventualmente obtendremos nuestros objetivos “no por la buena voluntad sino por el celo de las potencias.” [14] Con el fracaso de la propuesta de El-‘Arish, Herzel autorizó la preparación de un proyecto de plan para el asentamiento en África Oriental. Este fue preparado por el despacho legal de Lloyd George, Roberts y Compañía, con las instrucciones del mediador de Herzl con el gobierno británico, Leopold Greenberg. [15]

Herzl insistió en la aprobación del “Plan de Uganda”, favoreciéndolo como un refugio temporal, pero se le opusieron por todos lados, y murió de repente de una insuficiencia cardiaca el 3 de julio de 1904. La muerte de Herzl libró al sionismo de un “extranjero”, y fue reemplazado por David Wolffsohn (el Litvak [F]). [16]

El “Plan de Uganda” dividió al movimiento sionista. Algunos que lo favorecían formaron la Organización Territorial Judía bajo el liderazgo del Israel Zangwill (1864-1929). Para estos territorialistas, la renuncia al “sion” no se sentía usualmente como un sacrificio ideológico; en su lugar, sostenían que los reclamos no místicos de “apego histórico”, sino las condiciones presentes debían determinar la ubicación de una hogar nacional para los judíos. [17]

En Turquía, la revolución de los “Jóvenes Turcos” (Comité de Unión y Progreso) en 1908 era un movimiento visiblemente popular opuesto a la influencia extranjera. Sin embargo, los judíos y cripto-judíos (mantienen en secreto el judaísmo mientras públicamente manifiestan ser de otra fe, N.T.) conocidos como Dunmeh habían jugado una parte importante en la Revolución. [19]

 

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Jóvenes turcos

 

Los sionistas abrieron una sucursal del banco Anglo-Palestino en la capital turca y el banco se convirtió en la sede de su trabajo en el Imperio Otomano. Víctor Jacobson [G] fue traído desde Beirut, “aparentemente para representar a la Compañía Anglo-Palestina, pero en realidad para hacer propaganda sionista entre los judíos turcos”[20] Sus contactos incluían a ambos partidos políticos, debates con miembros árabes del Parlamento de Siria y Palestina, y un planteamiento general a jóvenes intelectuales otomanos a través de un periódico emitido por la oficina sionista. [21] En Turquía, como en Alemania, “Sus propios judíos nativos estaban resentidos por el intento de segregarlos como judíos y se oponían a la intromisión del nacionalismo judío en sus asuntos internos.” Aunque varias revistas en francés “estaban subsidiadas” por la oficina del frente sionista bajo el Dr. Víctor Jacobson, [22] (el primer sionista que no buscaba ser líder sionista sino una “carrera diplomática”) y aunque construyó buenas conexiones políticas a través de contactos sociales, “siempre evitando la brusquedad de una cuestión directa, y esperando pacientemente en la moda oriental para que la insidiosa semilla de la propaganda fructificara,” [23] aun así algunos comprometidos con el trabajo, particularmente Vladimir (Zev) Jabotinsky (1880-1940), llegó a la desesperación sobre el éxito en tanto el Imperio Otomano controlara Palestina. De aquí en adelante pusieron sus esperanzas en su derrumbe. [24]

En el décimo Congreso sionista en 1911, David Wolffsohn, que había sucedido a Herzl, dijo en su discurso presidencial que lo que los sionistas querían no era un estado judío sino una patria, [26] mientras que Max Nordau denunció a los “infames calumniadores,” que alegaban que “los sionistas…quieren arrastrarse en Turquía para apoderarse de Palestina. Es nuestro deber convencerlos (a los turcos) que… no poseen en todo el mundo amigos más generosos y abnegados que los sionistas.” [H] [27]

La leve simpatía que los Jóvenes Turcos habían mostrado hacia los sionistas fue reemplazada por desconfianza mientras una creciente agitación nacional amenazaba al Imperio Otomano, especialmente en los Balcanes. La política sionista entonces cambió hacia los árabes, para que pudieran pensar que el sionismo podría ser un contrapeso contra los turcos. Pero los sionistas pronto se dieron cuenta que la bienvenida de los líderes árabes se hacía más cálida en tanto sus esperanzas por ganar concesiones por parte de los turcos se frustraban, pero se enfriaba rápidamente cuando estas esperanzas revivían. Los más de 60 delegados parlamentarios árabes en Constantinopla y la nueva prensa activa árabe mantuvieron una “lluvia de quejas” en contra de la inmigración judía, la compra de tierras y los asentamientos en Palestina. [28]

“Después de muchos años de esfuerzo, nos convencimos que nos encontrábamos frente a una pared en blanco, que era imposible de superar por medios políticos ordinarios” dijo Weizmann en el último congreso sionista antes de la guerra. “Pero la fuerza de la voluntad nacional se forjaría a sí misma con dos caminos principales que nos llevaban a nuestro objetivo – la extensión y el fortalecimiento de nuestros Yishuv (hebreo: literalmente “asentamientos”, un nombre colectivo para los asentamientos judíos) en Palestina y la difusión de la idea sionista a lo largo y ancho de los judíos.” [29]

Los turcos estaban haciendo todo lo posible por mantener a los judíos fuera de Palestina. Pero esta barrera estaba superada de manera encubierta, en parte debido a la corrupción de los funcionarios turcos, [30] (como fue puesto delicadamente en un informe sionista -“siempre existe la posibilidad de eludir a un funcionario con un poco de artificio”); [32] y en parte debido a la diligencia de los cónsules rusos en Palestina para proteger a los judíos rusos y salvarlos de la expulsión. [33]

Pero si el sionismo iba a tener éxito en sus ambiciones, el gobierno Otomano en Palestina debía terminar. La independencia árabe podía ser prevenida por la intervención de Inglaterra y Francia, Alemania o Rusia. Los judíos del Este odiaban a la Rusia zarista. Con la entente cordiale** en existencia, sería Alemania o Inglaterra, con ligeras probabilidades a favor de Gran Bretaña como potencial apoyo del objetivo sionista en Palestina, así como en poder militar. [I] Por otra parte, el sionismo estaba atrayendo a judíos de Alemania y de Austria con importantes intereses económicos y tuvo que tener en cuenta la firme opinión antisionista judía en Inglaterra.

Pero antes de que el sionismo finalmente reconociera que no ganaría ninguna consideración especial en Palestina por parte de Turquía, el corresponsal de The Times tuvo la posibilidad de reportar un mensaje publicado el 14 de abril de 1911, en el medio sionista Jeune Turc’s [J] “violenta hostilidad a Inglaterra” y su “entusiasmo germanófilo” y sobre la propaganda llevada a cabo entre los judíos turcos por “agentes sionistas alemanes”. Cuando la línea política fue alterada, esta impresión en Inglaterra tenía que ser borrada.[34] La preocupación de la mayoría de los judíos ingleses ricos no fue calmada por los artículos en el Jewish Chronicle, editado por Leopoldo Greenberg, señalando que en el programa de Basilea no había “una sola palabra del estado judío autónomo” [35] y en Die Welt, el órgano oficial del Movimiento, el artículo de Nahum Sokolow, entonces Secretario General de la Organización sionista, manifestó que no había ninguna verdad en el alegato de que el sionismo buscaba el establecimiento de un estado judío independiente. [36] Aún en el 11º Congreso en 1913, Otto Warburg, en su calidad de presidente del Ejecutivo sionista, dio garantías de lealtad a Turquía, añadiendo que en la colonización de Palestina y el desarrollo de sus recursos, los sionistas harían una valiosa contribución al progreso del Imperio Turco. [37]



[A] Una carta registrada en el diario de Herzl el 15 de mayo de 1896 afirma que la cabeza del movimiento armenio en Londres es Avetis Nazarhek, “y él dirige el el periódico Huntchak (la Campana). A él se le hablará.”

[B] En cada lado de la entrada del pasillo colgaban banderas blancas con dos franjas azules, y sobre la puerta estaba colocado un “Escudo de David” de seis puntas. Fue la invención de David Wolffsohn, quien empleó los colores del tradicional chal de oración judío. Cincuenta años después, los emblemas combinados se convirtieron en la bandera del estado sionista. El “Escudo de David” es de origen asirio: anteriormente un motivo decorativo o un emblema mágico. Apareció en la bandera heráldica de los judíos en en Praga en 1527.

[C] En el último de estos viajes fue acompañado por su emperatriz. Su yate, el Hohenzollern, hizo escala en Haifa y fueron escoltados a Jerusalén por 2,000 soldados turcos.

[D] El Papa Pío X le dijo que la Iglesia no podía apoyar el regreso de los “judíos infieles” a la Tierra Santa. [10]

[E] En 1880, había más o menos 60,000 judíos en Inglaterra. Entre 1881 y 1905, hubo una inmigración de unos 100,000 judíos del Este. Aunque detenida por el proyecto de ley de extranjeros del gobierno de Balfour, que se convirtió en ley en el verano de 1905, la inmigración continuó de manera que para 1914 había una población judía en Inglaterra de unos 300,000. Un líder de la lucha en contra del proyecto de ley de extranjeros y en contra de endurecer las regulaciones de naturalización en 1903-1904 fue Winston S. Churchill. [18]

[F] Los judíos del Este se referían el uno al otro como “Litvaks” (Lituania), “Galizianers” (Galicia), “Polacos”, “Húngaros” y de las regiones geográficas de sus orígenes ancestrales, por ejemplo, “Pinskers”; nunca por el término judío.

[G] (1869-1935) Nacido en Crimea, criado en una atmósfera de asimilación y agitación revolucionaria en Rusia, Jacobson había organizado clubes y escrito sobre el sionismo en periódicos judíos rusos. Después de la Primera Guerra Mundial, la era del soborno directo e indirecto y del hombre de contactos dio paso a una era en la que los intereses de las nacionalidades, representada por los abogados-diplomáticos había que cumplir, escribió Lipsky:”En este nuevo mundo en el que Jacobson fue arrojado, trabajó con la delicadeza y concentración de un artista… trabajando persistentemente y con la visión de aumentar un interés en la causa. Tenía que ganarse la simpatía así como las convicciones.”[25]

[H] En el Congreso judío de 1911, (22 años antes de que Hitler llegara al poder, y tres años antes de la Primera Guerra Mundial), Nordau dijo, “Cómo se atreven las personas con labia, los astutos chismosos oficiales, a abrir sus bocas y alardear sobre el progreso… Aquí mantienen jubilosas conferencias de paz en las que hablan en contra de la guerra… Pero los mismos honestos gobiernos, que son tan nobles, laboriosamente activos para establecer la paz eterna, están preparando, confesado por ellos mismos, la completa aniquilación de seis millones de personas, y no hay nadie, a excepción de los desafortunados, de levantar su voz en protesta aunque este es un crimen peor que cualquier guerra…”[31]

[ I] Gasto anual aproximado para propósitos militares por los Poderes Europeos en el primer año del siglo: Francia — £38,400,000; Alemania — £38,000,000; Italia — £15,000,000; Rusia — £43,000,000; Estados Unidos — £38,300,000; Gran Bretaña — £69,000,000 a valor pre-1914 de libra esterlina.

[J] Su gerente de negocios era un judío alemán, Sam Hochberg. Entre los invitados colaboradores estaba el inmensamente rico judío ruso Alexander Helphand quien, como “Parvus,” sugirió a los partidos de izquierda alemanes que Lenin y sus asociados fueran enviados a Rusia en 1917 para desmoralizar aún más a los golpeados ejércitos rusos.

[*] Los títulos de par británicos son las dignidades de duque, marqués, conde, vizconde y barón. N.T.

[**] El 8 de abril de 1904 se firmó un  Acuerdo anglo-francés que, para resolver una serie de asuntos controversiales, terminara los antagonismos entre Gran Bretaña y Francia y allanara el camino para su cooperación diplomática contra las presiones alemanas en la década anterior a la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Este acuerdo de ninguna manera creó una alianza y no involucró a Gran Bretaña en el compromiso francés con Rusia (1894). La Entente Cordiale fue la culminación política de Théophile Delcassé, canciller de Francia a partir de 1898, que creía que un entendimiento franco-británico daría a Francia cierta seguridad contra cualquier sistema de alianzas de Alemania en Europa Occidental. N.T.

[***] Charles George Gordon general británico muy prestigiado, después de varias victorias fue enviado a Sudán por una seria revuelta liderada por el autoproclamado Mahdi (redentor profetizado del Islam), Muhammad Ahmad. Gordon fue enviado a Jartúm con la consigna de evacuar a soldados y civiles y salir con ellos de la ciudad. Sin embargo, después de evacuar a 2,500 civiles británicos se quedó con un pequeño grupo de soldados y civiles. Antes del combate Gordon y Ahmad intercambiaron correspondencia pero no se llegó a nada. Sitiado por las fuerzas de Ahmad, Gordon organizó la defensa de la ciudad que duró casi un año. Por presión del público admirador del general, el gobierno británico envió, con renuencia, una fuerza de rescate, pero ésta llegó dos días después de que la ciudad hubiera caído y Gordon hubiera sido asesinado. El 2 de septiembre de 1889 un ejército comandado por el general británico Herbert Kitchener derrotó al ejército de Abdullah al-Taashi, el sucesor del autoproclamado Mahdi, Muhammad Ahmad, en la Batalla de Omdurman, en Jartúm, Sudán. Kitchner estaba buscando la venganza por la muerte del General Gordon en 1884. N.T.

[I] Se refiere seguramente a partir de la Conferencia de San Remo en abril de 1920 en la ciudad de San Remo, Italia. Los Aliados se reunieron para ratificar y legalizar los repartos territoriales entre Francia y el Reino Unido acordados anteriormente en el Tratado de Versalles. Así, Siria y Líbano quedaban bajo mandato francés, mientras que los ingleses se quedaban como mandatarios de Irak, Palestina y Transjordania. (N.T.)

Durante la Primera Guerra Mundial, los ingleses habían tratado de tomar Gaza, sin éxito. Había una línea defensiva que unía a Gaza con Beersheba, lugar que los otomanos no consideraban importante hasta que las fuerzas inglesas lucharon por apoderarse de ella debido a sus pozos de agua. Los ingleses tenían por fuerza que tomar esta localidad para poder seguir avanzando en Palestina.

[II] Wiezmann usó una bacteria conocida después como organismo de Weizmann para obtener acetona. A principios de la 1ª GM la producción de acetona se realizaba rudimentariamente y Winston Churchill, Primer Lord del Almirantazgo, apostó por el método de Weizmann basado en la fermentación del maíz. La escasez de este grano, por la guerra, obligó a que se utilizaran las castañas, abundantes en Gran Bretaña, con bastante éxito. El producto final gracias a la acetona eran potentes explosivos.

Weizmann tenía acceso directo a Balfour, Ministro británico de Relaciones Exteriores, y la leyenda dice que el almirantazgo le había ofrecido a Weizmann el premio que pidiera, y que su petición fue la de un estado judío. http://cienciaysalud.laverdad.es/la-genetica-molecular-biotecnologia/aplicaciones-biotecnologicas/de-vieja-cordita-nuevos-biocombustibles-article.html  (N.T.)

[III] Estado tapón es un término geopolítico para designar a un país situado entre dos grandes potencias previsiblemente hostiles y que por su propia existencia, se cree que puede prevenir el conflicto entre las mismas. Wikipedia  (N.T)

[1] A survey of Palestine, 1945-1946, H.M.S.O., vol. I, p.I

[2] Lowenthal, The Diaries of Theodor Herzl. pp.35.

[2a] Ibid., p.63.

[2b] Ibid., pp.128-129, 132, 152, 176.

[3] Ibid., p.215.

[4] Weizmann, Trial and Error, p.45-46

[5] Stein, Leonard, Zionism (London: Kegan Paul, Trench, Trubaer an Ca., 1932). p.62

[6] Bela. Alex., Theodor Herzl (tr.Maurice Samuel). (Philadelphia: Jewish Palestine Society), pp.304-305;Halpern. The Ideal of a Jewish State, p.144.

[7] Ibid,. Para detalles financieros ver pp.262-264.

[8] Lowenthal, The Diaries of Theodor Herzl, p. 398.

[9] Lewisohn, Ludwig, Theodor Herzl. (New York:World.1995).pp.335-341.

[10] Bela. Theodor Herzl, p.490.

[11] Ibid., pp.361ff. 378f.

[12] Ziff, William B., The rape of Palestine. (New York: Longmans & Green. 1938), p.43.

[13] Ministerio de Asuntos Exteriores británico a Herzl, 19 lane de 1903, Archivo sionista, Jerusalén.

[14] Tagebuecher, vol.111, pp,412-413 (24 April, 1903), Berlín 1922.

[15] Stein. Leonard, The Balfour Declaration, (New York: Simon & Schuster, 1916).

[16] Lipsky, Louis, A Gallery of Zionist Profiles (New York: Farrar, Straus & Cudahy, 1956), p.37.

[17] Halpern, The Idea of a Jewish State, pp. 154-155.

[18] Stein, The Balfour Declaration, p.78.

[19] Ibid., p.35.

[20] Lipsky, A Gallery of Zionist Profiles, p.94.

[21] Alsberg, F.A., Ha-Sh’ela ha-Aravit, vol. I, Shivat Zion, IV, pp.161-209. Citado por Halpern en The idea of a Jewish State, p.267.

[22] Lipsky, A Gallery of Zionist Profiles, p.36.

[23] Ibid., p.98.

[24] Halpern, The idea of a Jewish State, p.267.

[25] Lipsky, A Gallery of Zionist Profiles, pp.95.98.

[26] Protocols of the 10th Zionist Congress, p.11.

[27] Lipsky, A Gallery of Zionist Profiles, p.26.

[28] Halpern. The idea of a Jewish State. p.267.

[29] Informe de los doce Congresos Sionistas (London: Oficina Central de la Organización.1922) pp.13ff.

[30] Bela, A., Return to the Soil. (Jerusalén: Organización Sionista.1952) p.27.

[31] Hecht, Ben, Perfidy (Nueva York: Julian Messner, Inc. 1961), p.254.

[32] Informe presentado por el Ejecutivo de la Organización Sionista al 12 avo Congreso Sionista, Londres, 1021, Informe Palestino, p.7.

[33] Hyamson, A.M., The Near East, 31 Oct.1913 (London, 1917), p.68.

[34] Ibid., pp. 39-40.

[35] Jewish Chronicle, 16 de octubre de 1908.

[36] Die Welt, 22 de enero de 1909.

[37] Protocolos del 11º Congreso sionista, p.6.

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