La vida en el Campo Aida

Artículo de Middle East Monitor, MEMO

En Aida te acostumbras al constante olor del gas lacrimógeno que llena la calle, al ruido de los tiroteos, al sonido de la redada en la casa de un vecino a mitad de la noche e incluso puedes detectar el sonido de las llantas de los jeeps del ejército.

Los límites del campo todavía permanecen iguales desde que fue establecido en 1950, mientras que la población de Aida casi ha doblado. No hay ningún centro de salud en el campo y la red hidráulica no se ha modernizado desde 1972. Los enfrentamientos suceden a menudo.

Un día hubo una particular amenaza de los soldados. Suena un ruidoso altavoz: “Habitantes del campo de refugiados Aida, nosotros somos el ejército de ocupación” El mensaje continúa: “Si lanzan piedras, les lanzaremos gas hasta que todos ustedes mueran – los jóvenes, los niños, los ancianos, todos ustedes morirán”.

En tus ochentas, todo lo que puedes hacer es soñar

 

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