Los refugiados palestinos y el derecho del retorno en el derecho internacional

Artículo original en Oxford Human Rights Hub

por Loureen Sayej  (14 de mayo 2018)           Trad. Pamagal

En esta 70 conmemoración de la Nakba (catástrofe), los refugiados palestinos y sus descendientes todavía constituyen una de las crisis de refugiados sin resolver más grandes y de mayor duración en el mundo, con 7.54 millones de refugiados además de 720,000 personas desplazadas internamente. Cerca de 5.3 millones de refugiados están registrados con la Organización de las Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos en el Próximo Oriente (UNRWA por sus sigla en inglés) y 1.5 millones subsisten en 58 campos de refugiados a los largo Líbano, Jordania, Siria y los Territorios Ocupados Palestinos (Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental). Los refugiados palestinos, que fueron desplazados por la fuerza como resultado de las guerras de 1948 y 1967, son despojados de su Derecho al Retorno ordenado por la ONU y enfrentan desafíos sustanciales para el pleno disfrute de sus derechos.

El Derecho al Retorno es un derecho universalmente reconocido por el derecho internacional sobre refugiados, la ley de derechos humanos, la ley de nacionalidad y la ley de la responsabilidad del Estado. También está previsto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículo 13), en los principales tratados que protegen los derechos de los refugiados en tiempos de conflictos armados bajo las leyes humanitarias, en las convenciones fundamentales de derechos humanos que rigen las obligaciones y deberes de los estados y que se mencionan sistemáticamente en las resoluciones de las Naciones Unidas.

El Derecho al Retorno consiguió el estatus habitual en 1948 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas pasó la Resolución 194 (III) afirmando el derecho de los refugiados palestinos al retorno a sus hogares y de obtener restitución y compensación. Como nunca antes en la historia de las Naciones Unidas, la Resolución 194 sobre la consistencia con el derecho internacional e instrumentos fue reafirmado por las Naciones Unidas más de 135 veces. En la misma vena, la Resolución 2535 [1] reconoció “que el problema de los refugiados árabes palestinos ha surgido de la negación de sus inalienables derechos bajo la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.” Otras resoluciones trascendentales de las Naciones Unidas incluyen las 393, 2452 y la 3236, que fortalecen aún más el Derecho al Retorno como “indispensable para la solución de la cuestión de Palestina.” De hecho, la admisión de israel como miembro a las Naciones Unidas fue condicional en la implementación de la Resolución 194, que ha sido ignorada sobre la base de que, de acuerdo al gobierno israelí, su cumplimiento minaría el caracter judío de israel.

A medida que israel se adhirió a las convenciones, sus obligaciones legales  hacia los refugiados palestinos en virtud del derecho internacional se fortalecieron. Mientras, la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos (ICCPR por sus siglas en inglés) afirma que “nadie será privado de su derecho de entrar a su propio país” (Artículo 12), La Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas Formas de Discriminación Racial (CRED por sus siglas en inglés) requiere que los estados adherentes “prohiban y eliminen la discriminación racial… y garanticen los derechos de todos… en particular [a] el derecho a abandonar cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país” (Artículo 5 d) II). Más aún, el Artículo 1D de la Convención de Refugiados aplica únicamente a los refugiados palestinos y designa protección especial y asistencia de dos agencias internacionales separadas: la Comisión de Conciliación de las Naciones Unidas sobre Palestina (UNCCP por sus siglas en inglés) y la UNRWA, con una solución duradera acordada incorporada en la Resolución 194.

Es ilegal como asunto de derecho internacional el negar a refugiados de una raza particular, color, origen nacional o étnico el derecho de retorno a sus hogares. Pero, posteriores leyes israelíes prohibieron que los refugiados palestinos regresaran a sus hogares en lo que ahora es israel y los Territorios Ocupados Palestinos (Ley del Retorno), las leyes de desnacionalización masiva autorizadas dirigidas a los refugiados palestinos (Ley de Nacionalidad) y las propiedades privadas palestinas confiscadas y las propiedades de tierra. (Ley de Ausencia de propiedad y Ley de Adquisición de tierras). Mientras el derecho de retorno permanece como la principal solución, los refugiados palestinos tienen derecho a reparaciones de sus hogares y propiedades basados en las Pautas y Principios de las Naciones Unidas, en la ICCPR Artículo 2, y otros instrumentos. Las reparaciones implican restitución (incluyendo el derecho al retorno), compensación, rehabilitación, satisfacción de las víctimas y una garantía de no repetición.

A pesar de la continua inacción de la comunidad internacional, el Derecho al Retorno permanece como un derecho universal inalienable y obligatorio, que aplica igualmente al pueblo palestino y no debería depender de la política. Es un derecho individual y colectivo intrínsecamente ligado al ejercicio del derecho de autodeterminación de todos los 13 millones de palestinos en el mundo entero, y es uno que actualmente no es respetado. Hasta que lo sea, el pueblo palestino deberá ser protegido de más desplazamiento y expulsión.


[1] El 10 de diciembre de 1969.

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