Sobre sionistas y asociados…

Seis compañías sionistas dueñas del 96% de los

medios de comunicación mundiales

 Artículo publicado en marzo de 2009 en la página de Pakalert:

Este artículo fue publicado en 2009 y no pudimos encontrar el nombre del autor. A pesar de que la información puede haber cambiado un poco y de que el autor se refiere sólo a su país, Estados Unidos, es importante darse cuenta de la extensión a la que ha llegado el poder de los judíos en el mundo. Si se han adueñado de los medios de comunicación en ese país, nosotros, en Latinoamérica, estamos también recibiendo la misma des-información y  somos igualmente manipulados por los medios. El problema no termina en los medios masivos, encontramos judíos en la banca y las finanzas, en distintas ramas de la economía e incluso en profesiones tan respetables como la medicina. No es cacería de brujas lo que pretendemos, simplemente es hacer notar que la gran mayoría de los judíos son sionistas y esto sí afecta nuestras vidas. El sionismo es racismo y lo que en Palestina están sufriendo por esta manera sionista de concebir la vida puede estar más cerca de nosotros de lo que creemos. Se dice que la información es poder, porque sabiendo, conociendo los hechos, teniendo datos, es poco factible que nos dejemos engañar pero sobre todo con información podemos tener la manera de enfrentar a cualquier posible enemigo. Un dato más, el autor del siguiente artículo hace mención repetidamente de América cuando se refiere a su país Estados Unidos; aunque americanos somos todos los que vivimos en el continente (de América) pensamos que debíamos dejar el texto tal como se escribió.

El conglomerado de medios más grande, hoy en día, es la Compañía Walt Disney, cuyo Presidente y CEO (Chief Executive Officer o Director General), Michael Eisner, es judío. El imperio Disney encabezado por un hombre “maniático del control” según un analista de medios, incluye varias compañías de producción televisiva (Walt Disney Television, Touchstone Television, Buena Vista Television), su propia cadena de cable con 14 millones de suscriptores, y dos compañías de producción de videos. Para películas de largo metraje, el Grupo Walt Disney Picture encabezado por Joe Roth (también judío), incluye Touchstone Pictures, Hollywood Pictures y Caravan Pictures. Disney también es dueña de Miramax Films, dirigida por los hermanos Weinstein. Cuando la Compañía Disney era dirigida por la familia gentil* Disney, antes de su adquisición por Eisner en 1984, era un modelo de sano entretenimiento familiar. Los Disney aún mantienen los derechos de Blancanieves, pero bajo Eisner la compañía se ha extendido a la producción de violencia y sexo gráfico. Además, tiene 225 estaciones afiliadas en los EE UU y es codueña de varias compañías europeas de televisión.

La subsidiaria en cable de ABC, ESPN, está encabezada por el presidente y CEO Steven Bornstein, un judío. Esta corporación también tiene acciones que le permiten controlar a Lifetime Television y a la cadena por cable Arts & Entertainment. La cadena de radio ABC es dueña de once estaciones de AM y 10 estaciones de FM; en ciudades importantes como Nueva York, Washington y Los Ángeles tiene más de 3,400 filiales. Siendo principalmente una compañía de telecomunicaciones, Capital Cities/ABC ganó más de $ 1 billón de dólares en publicidad en 1994. Es propietaria de siete periódicos diarios, Fairchild Publications, Chilton Publications y el Grupo Diversified Publishing.

Time Warner, Inc es el segundo monstruo de los medios de comunicación internacionales. El presidente del consejo y CEO, Gerald Levin, es judío. La subsidiaria de Time Warner, HBO es la cadena de televisión por cable más grande en EE UU. Warner Music es por mucho la compañía grabadora de discos más grande del mundo, con 50 sellos discográficos, de los cuales el más grande es Warner Brothers Records, encabezada por Danny Goldberg. Stuart Hersch es presidente de Warnervision, la unidad de producción de videos de Warner Music. Goldberg y Hersch son judíos. Warner Music fue un anticipado promotor del “gangsta rap”. A través de su involucramiento con Interscope Records ayudó a popularizar un género cuya, muy gráfica, lírica alienta explícitamente a los negros a cometer actos de violencia contra los blancos. Además del cable y la música, Time Warner está fuertemente involucrada en la producción de largometrajes (Warner Brothers Studio) y en la industria editorial. La división editorial de Time Warner (cuyo editor en jefe es Norman Pearlstine, un judío) es la editorial de revistas más grande en el país (Time, Sports Illustrated, People, Fortune). Cuando Ted Turner, un gentil, hizo una oferta pública de adquisición de acciones para comprar CBS en 1985, hubo pánico en las salas de consejo a lo largo de EE UU. Turner hizo su fortuna en publicidad y después construyó con éxito la cadena de noticias por cable, CNN. Aunque Turner emplea a varios judíos en posiciones ejecutivas en CNN y nunca ha tomado una posición contraria a los intereses judíos, es un hombre con un enorme ego y fuerte personalidad y fue visto por el presidente William Paley (nombre verdadero Palinsky, judío) y otros judíos en ABC como incontrolable: una persona impredecible con posibilidades de causar daño, que podría en el futuro volverse contra ellos. Aún más, el periodista Daniel Schorr, quien trabajó para Turner, acusó públicamente a su ex jefe de tener antipatía por los judíos. Para detener la adquisición de Turner, los ejecutivos de CBS invitaron al magnate billonario (en dólares) de teatro, hoteles, seguros y cigarros, Laurence Tisch para hacer una adquisición pública “amistosa” de acciones  y desde 1986 hasta 1995 Tisch fue el presidente y CEO de CBS, borrando cualquier amenaza de influencia no judía en la compañía. Esfuerzos subsecuentes de Turner para adquirir una cadena importante han sido obstruídos por el Time Warner de Levin, que posee cerca del 20% de las acciones de CBS y tiene poder de veto sobre las principales transacciones.

Viacom Inc., encabezada por Sumner Redstone (nacido como Murray Rothstein), judío, es la tercera corporación más importante de megamedios en EE UU, con ingresos superiores a los $10 billones de dólares al año. Viacom, que produce y distribuye programas de TV para las tres principales cadenas, es dueña de 12 estaciones de televisión y 12 estaciones de radio. Produce largometrajes a través de Paramount Pictures, encabezada por el judío Sherry Lansing. Su división editorial incluye a Prentice Hall, Simon & Schuster y Pocket Books. Distribuye videos a través de más de 4,000 tiendas de Blockbuster. Sin embargo, el jefe de Viacom reclama como su fuerte ser el más grande proveedor a nivel mundial de televisión por cable por su programación en MTV, Nickelodeon y otras cadenas de televisión. Desde 1989, MTV y Nickelodeon han adquirido grandes y cada vez mayores porciones de la audiencia juvenil.

Con las tres principales, y por mucho las más grandes, compañías de medios en manos de los judíos, es difícil de creer que tal aplastante grado de control llegue sin un deliberado y concertado esfuerzo de su parte.

¿Qué hay acerca de las otras compañías de medios? El número cuatro de la lista es la Corporación de Noticias de Rupert Murdoch que posee Fox televisión y 20th Century Fox Films. Murdoch es un Gentil, pero Peter Chermin, quien encabeza el estudio de filmación de Murdoch y también supervisa su producción televisiva, es judío. La número cinco es la japonesa Sony Corporation, cuya subsidiaria Sony Corporation de América es dirigida por Michael Schulhof, un judío. Alan Levine, otro judío, encabeza la división de Sony Pictures (películas Sony). La mayoría de las compañías de producción de cine y televisión que no son poseídas por las grandes corporaciones también son controladas por judíos. Por ejemplo, New World Entertainment, declarada por un analista de medios como “la primera productora independiente de programas de tv en EE UU”, su propietario, Ronald Perelman, es judío. Una compañía pequeña pero sumamente conocida, Dreamworks SKG, es estrictamente un asunto kosher. Dream Works se formó en 1994 en medio de exagerada publicidad por el magnate de la industria de grabación David Geffen, el ex presidente de Disney Pictures Jeffrey Katzenberg y el director de cine Steven Spielberg, los tres judíos. La compañía produce películas, filmes animados, programas de televisión, y grabación musical. Las otras dos grandes compañías de producción, MCA y Universal Pictures pertenecen ambas a Seagram Company, Ltd. El presidente y CEO de Seagram, el gigante licorero, es Edgar Bronfman Jr., quien es también presidente del Congreso Mundial Judío. Es bien sabido que los judíos han controlado la producción y distribución de las películas desde los comienzos de la industria cinematográfica en las tempranas décadas del siglo 20. Sigue siendo el caso hoy en día. Las películas producidas por sólo cinco de las más grandes compañías mencionadas más arriba – Disney, Warner Brothers, Sony, Paramount (Viacom) y Universal (Seagram) – representaron el 74% del total de los ingresos de taquilla para los primeros ocho meses de 1995. El gran pilar en la red de difusión de televisión estaba formado por ABC, CBS y NBC. Con la consolidación de los imperios de los medios, estas tres ya no son entidades independientes. Sin embargo, cuando fueron independientes, desde sus inicios, cada una de ellas estaba controlada por un judío: ABC por Leonard Goldenson, CBS primero por William Paley y después por Lawrence Tisch y NBC primero por David Sarnoff y después por su hijo Robert. Por periodos de varias décadas, estas cadenas tuvieron judíos en su personal desde el puesto más alto hasta el más bajo, y la esencia judaica de las cadenas de televisión no cambió cuando las cadenas fueron absorbidas por otras corporaciones.

La presencia judía en las noticias por televisión permanece especialmente fuerte. Como se hizo notar, ABC es parte de la Compañía Disney de Eisner, y los productores ejecutivos de los programas de noticias de ABC son todos judíos: Victor Neufeld (programa 20-20), Bob Reichbloom (programa Good Morning America) y Rick Kaplan (programa World News Tonight). Recientemente CBS fue comprada por la Corporación Westinghouse Electric Corporation. Sin embargo, el hombre nombrado por Lawrence Tisch, Eric Ober, continúa como presidente de CBS Noticias, y Ober es judío. General Electric ahora es propietaria de NBC, el presidente de Noticias de NBC es Andrew Lack, judío, como los productores ejecutivos Jeff Zucker (programa Today), Jeff Gralnick (programa NBC Nightly News) y Neal Shapiro (programa Dateline).

Después de las noticias por televisión, los medios impresos, es decir, los periódicos diarios, son los medios de información con mayor influencia en América. Sesenta millones de ellos son vendidos (y presumiblemente leídos) cada día. Estos medios impresos están divididos entre, más o menos, 1,500 diferentes publicaciones. Uno podría concluir que el número de los diferentes periódicos a lo largo de América brindarían una protección contra el control y la distorsión judías. Sin embargo no es el caso. Hay menos independencia, menos competencia y mucha menos representación de nuestros intereses de lo que un observador informal podría pensar. Los días en los que casi todas las ciudades e incluso pueblos tenían varios periódicos independientes publicados por gente del lugar con fuertes lazos en la comunidad, se han ido. Hoy en día, una pequeña cantidad de grandes compañías controladas por ejecutivos que viven a cientos o miles de millas de distancia son propietarias de la mayoría de los periódicos “locales”. El hecho es que sólo cerca del 25% de los 1,500 periódicos del país son independientes; el resto pertenece a cadenas de multi-periódicos. Sólo unos cuantos son lo suficientemente grandes para mantener personal independiente reporteando fuera de sus propias comunidades; el resto depende de estas pocas empresas para sus noticias nacionales e internacionales. El imperio Newhouse de los hermanos judíos Samuel y Donald Newhouse brinda un ejemplo de la falta de una competencia real entre los periódicos diarios de América: también ilustra el insaciable apetito que los judíos han mostrado con todos los órganos de control de opinión los cuales pueden rápidamente sujetar o controlar. Los Newhouse son dueños de 26 periódicos diarios, incluyendo a varios grandes e importantes, como el Cleveland Plain Dealer, el Newark Star-Ledger y el New Orlean Times-Picayune; el más grande conglomerado en la edición de libros del país, Random House, con todas sus subsidiarias; Newhouse Broadcasting, que consiste en 12 estaciones de transmisión de televisión y 87 sistemas de cable-TV, incluyendo algunas de las cadenas de cable más grandes; el suplemento Parade del Sunday con una circulación de más de 22 millones de copias a la semana; más o menos dos docenas de revistas, incluyendo al New Yorker, Vogue, Madmoiselle, Glamour, Vanity Fair, Bride’s, Gentlemen’s Quarterly, Self, House & Garden y todas las otras revistas de propiedad absoluta del grupo Conde Nast. Este imperio de medios judío fue fundado por el desaparecido Samuel Newhouse, un inmigrante ruso. El engullimiento de tanto periódicos por parte de la familia Newhouse fue posible, en gran parte, por el hecho de que los periódicos no ganan (económicamente) de sus suscriptores, sino de sus anunciantes. Es el ingreso de los anunciantes –no el pequeño ”suelto” recolectado gracias a los lectores de periódicos- el que paga gran parte del salario del editor y produce las ganancias del dueño. Siempre que los grandes anunciantes en una ciudad escogen favorecer a un periódico sobre otro con sus negocios, el periódico favorecido prosperará mientras sus competidores morirán. Desde el comienzo del siglo 20, cuando el poder mercantil judío en América se convirtió en una fuerza económica dominante, ha habido un crecimiento sostenido en el número de periódicos americanos en manos de judíos, acompañada de una declinación sostenida en el número de competidores gentiles dueños de periódicos – ante todo como resultado de políticas selectivas de anunciantes por los comerciantes judíos. Aún más, los periódicos que siguen bajo la propiedad y administración de gentiles son tan completamente dependientes de los ingresos de los anunciantes judíos que sus políticas editoriales y de noticias están en gran medida constreñidas por los gustos y antipatías de los judíos. Comprobando, en el negocio de los periódicos, como en cualquier otro negocio, aquello que dice que quien paga al gaitero escoge la melodía.

El ascenso del control judío sobre los periódicos americanos se ha caracterizado por la supresión de la competencia y el establecimiento de monopolios locales en la diseminación de las noticias y opiniones. El resultado de la habilidad de los judíos para usar a la prensa como un instrumento de no oposición a la política judía no podría estar mejor ilustrado que por los ejemplos de los tres más prestigiosos e influyentes periódicos nacionales: El New York Times, el Wall Street Journal y el Washington Post. Estos tres, dominando los capitales políticos y financieros de América, son los periódicos que dirigen las tendencias y las directrices para casi todos los demás medios impresos. A nivel nacional e internacional, ellos son los que deciden qué es noticia y qué no lo es. Ellos crean las noticias; los otros simplemente las copian, y los tres periódicos están en manos judías. El New York Times fue fundado en 1851 por dos gentiles, Henry Raymond y George Jones. Después de muertos, fue comprado en 1896, de la herencia de Jones, por un rico editor judío, Adolph Ochs. Su bisnieto, Arthur Ochs Sulzberger Jr., es el actual editor y CEO del periódico. El editor ejecutivo es Max Frankel y el director editorial es Joseph Lelyveld. Los dos últimos también judíos. La familia Sulzberger también posee, a través del New York Times Co., otros 33 periódicos, incluyendo el Boston Globe; doce revistas, incluyendo McCall’s y Family Circle con circulaciones de más de 5 millones de ejemplares, cada una; siete estaciones de radio y TV; un sistema de cable por televisión; y tres compañías editoras de libros. El New York Times News Service (servicio de noticias del New York Times) transmite por cable noticias, artículos y fotografías del New York Times a 506 periódicos, agencias de noticias y revistas. De importancia similar, a nivel nacional, está el Washington Post, el cual, al lograr que las agencias gubernamentales en Washington le “filtren” información, tiene un camino dentro de las noticias que involucran al gobierno federal. El Washington Post, al igual que el New York Times, tuvo un origen no judío. Fue establecido en 1877 por Stilson Hutchins quien lo vendió en 1905 a John McLean y después fue heredado a Edward McLean. Sin embargo, en junio de 1933 en lo más álgido de la Gran Depresión, el periódico fue forzado a la bancarrota. Entonces comprado en una subasta de bancarrota por Eugene Meyer, un financiero judío. Ahora el Washington Post está dirigido por Katherine Meyer Graham, la hija de Eugene Meyer. Es la principal accionista y presidenta del consejo del Washington Post Co. En 1979, nombró a su hijo Donald como editor del periódico. Ahora también registra el título de presidente y CEO del Washington Post Co. Esta empresa tiene varios holdings de medios en periódicos, televisión y revistas, lo más notable es la revista semanal de noticias número dos a nivel nacional, Newsweek. El Wall Street Journal, que vende 1.8 millones de copias cada semana, es el periódico de mayor circulación diaria. Su propietario es Dow Jones & Company, Inc., una corporación de Nueva York que también publica otros 24 periódicos diarios y el sensacionalista tabloide semanal Barron sobre finanzas, entre otros. El presidente y CEO de Dow Jones es Peter Kann, judío. Kann también sostiene el cargo de presidente y editor del Wall Street Journal. La mayoría de los otros periódicos principales no están en mejores manos que el New York Times o el Wall Street Journal. El propietario del New York Daily News es el desarrollador inmobiliario judío Mortimer B. Zuckerman. El Village Voice es propiedad personal de Leonard Stern, el billonario judío dueño de la firma de provisiones para mascotas Hartz Mountain.

Otros medios Masivos

La historia es casi la misma para otros medios como lo es para televisión, radio y periódicos. Consideren por ejemplo, las revistas de noticias. Cualquier nota publicada en los EE UU es de alguno de estos tres: Time, Newsweek y U.S. News and World Report. Time con una circulación semanal de 4.1 millones es publicada por una subsidiaria de Time Warner Communications. El CEO de Time Warner Communications, como se comentó más arriba es Gerald Levin, un judío. Newsweek, como ya se mencionó es publicado por la Compañía Washington Post, bajo la judía Katherine Meyer Graham. Su circulación semanal es de 3.2 millones. U.S. News & World Report con una circulación de 2.3 millones es propiedad de Mortimer Zuckerman quien también es el editor, judío. Zuckerman es dueño asímismo de Atlantic Monthly y un tabloide de Nueva York, el Daily News que tiene el sexto lugar en importancia en el país.

Entre los gigantes conglomerados de editoriales de libros, la situación también es judía. Tres de las seis más grandes editoriales de libros en EE UU, de acuerdo con Publisher’s Weekly, son propiedad o están controladas por judíos. Las tres son, en primer lugar Random House (con sus muchas subsidiarias incluyendo Crown Publishing Group), el tercer lugar lo tiene Simon & Schuster y el sexto lugar Time Warner Trade Group (incluyendo Warner Books y Little, Brown). Otra editorial de especial importancia es Western Publishing. Aunque tiene el treceavo lugar en tamaño de entre todas las editoriales de EE UU tiene el primer lugar entre las editoriales de libros para niños, con más del 50% del mercado. Su presidente y CEO es Richard Snyder, un judío que reemplazó hace poco a Richard Bernstein, también judío.

El efecto del control judío en los medios

Estos son los hechos del control de los judíos sobre los medios de comunicación en América. Cualquiera con la voluntad de pasar varias horas en una biblioteca grande puede verificar su exactitud. Espero que estos hechos sean tan inquietantes para ti, por decir lo menos ¿Debe cualquier minoría ejercer un poder tan abrumador? Ciertamente no y permitir a personas con creencias tales como el Talmud, determinar qué podemos leer o ver en televisión le da en efecto, a esta pequeña minoría, el poder de moldear nuestras mentes según convenga a sus talmúdicos intereses, intereses que como hemos demostrado son diametralmente opuestos a los intereses de nuestro pueblo. Al permitir a los judíos controlar nuestras noticias y los medios de entretenimiento, estamos haciendo más que simplemente darles la influencia decisiva en nuestro sistema político y en el control virtual de nuestro gobierno; también les estamos dando el control de las mentes y almas de nuestros niños, cuyas ideas y actitudes son y están siendo formadas más por la televisión judía y las películas judías que por sus propios padres, sus escuelas o cualquier otra influencia.

* N.T. Gentil: Goy o su plural Goyim se utiliza como sinónimo de no judío.

comentarios
  1. PODRÍAMOS AGREGAR AQUÍ QUE NO SORPRENDE, “EL CLUB BILDERBERG” ES PARTE DE TODA ESTA INFERNAL MAQUINARIA DE DESINFORMACIÓN Y CONTROL POBLACIONAL…

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