Tu hija llama

Artículo Middle East Monitor, MEMO

Recibes una llamada de Mona para decirte que tu nieta, Amira, está en el hospital después de que un colono israelí de un asentamiento cercano la atacó cuando regresaba de la escuela a su casa.

Mona vive en la ciudad Cisjordana, Hebrón. Después de la masacre perpetrada en contra palestinos por un colono israelí, la ciudad se dividió en 1997 en H1 [1], administrado por la Autoridad Palestina, y H2 la cual cae bajo el control del ejército israelí. A continuación siguieron severas restricciones y una serie de castigos colectivos, convirtiendo a los animados mercados y a la vida vecinal en calles desiertas y patrulladas por soldados.

De acuerdo con el grupo de derechos humanos israelí B’Tselem, más de 400 tiendas estaban cerradas por órdenes militares israelíes para diciembre de 2006, y otras 1,829 fueron forzados a cerrar debido a las constantes clausuras y los extendidos puestos de control. La calle Shuhada, antes la principal vía pública estaba cerrada a los palestinos y se convirtió en tierra de nadie entre los palestinos y los judíos.

Principalmente  los colonos ideológicos ocupan casas y áreas en la ciudad y frecuentemente son violentos con sus vecinos palestinos – al área del mercado tiene que ponérsele una red ya que los colonos que ocupan las casas de arriba con frecuencia lanzan basura y objetos grandes a los dueños de tiendas palestinos. Algunos dicen que aquí es donde el apartheid es más notorio.

Viajas al hospital – que toma mucho más tiempo como resultado de varios puestos de control – y ves que las lesiones físicas sufridas por tu nieta son mínimas pero también puedes ver que el incidente la ha dejado conmocionada.

[1] H por Hebrón

Decides…

Invitarla a vivir contigo                                                              Rezar y dejar el hospital